sábado 22/1/22

El escritor y policía leonés Ricardo Magaz recopiló hace unos años los 31 nombres de las víctimas mortales que ETA se llevó por delante en la provincia de León, entre ellas cuatro bercianos. Además de Esteban Álvarez Merayo, figuran el policía nacional José Antonio Álvarez Díez, de Tremor de Arriba, asesinado en San Sebastián el 14 de marzo de 1986; el subinspector Martín Martínez Velasco, de San Andrés de Montejos, que falleció en Izurza (Vizcaya) el 10 de septiembre de 1988, y el policía nacional Francisco Pérez Pérez, de Torre también, muerto en Sabadell el 8 de diciembre de 1990.

La provincia de León ha sido «muy castigada» por el terrorismo etarra, según asegura Magaz. «León es una mina de funcionarios y muchos somos policías y guardias civiles que estuvimos destionados en el País Vasco en los años de plomo, del 1978 a 1981. En tres años hubo 200 asesinatos de la banda terrorista ETA», recuerda Magaz, que suma el resto de fallecidos durante casi tres décadas más.

En su opinión, si hay 300 asesinatos impunes hoy todavía es porque «hay poderes que quieren pasar página a cualquier precio y cuanto antes». «Quieren poner el contador a cero después de haber sido derrotados por las Fuerzas de Seguridad y el Estado de Derecho», lamenta el escritor leonés. «Es un actitud bochornosa, como lo es, para todo el mundo, pero especialmente para las víctimas del terrorismo, el acercamiento todas las semanas de presos de ETA al País Vasco», señala.

Magaz recuerda que el terrorismo etarra no sólo ha dejado muertos y heridos; también 1.600 huérfanos, unos 80 secuestrados, 10.000 personas extorsionadas y más de 100.000 desplazados que tuvieron que salir del País Vasco.

«En el caso de Merayo no se ha hecho justicia; sus asesinos siguen sin castigo», lamenta.

Otros tres bercianos entre los más de treinta muertos de la provincia
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