jueves 26/5/22
En un paraje Patrimonio de la Humanidad

Qué comprar con el oro de Las Médulas

Con los 4.500 kilos que sacaron los romanos se podría adquirir hoy el equipo del Valencia, la casa más cara de Londres o el mejor diamante
Médulas
Médulas

Hay una pregunta que se hace todo el que visita Las Médulas, la mayor mina de oro del Imperio Romano. ¿Cuánto oro sacaron los romanos de ese mar de pinachos que es la imagen del Bierzo?

El investigador e ingeniero Roberto Matías, que se ha convertido en los últimos años en un referente a la hora de estudiar Las Médulas y otro yacimientos sobre el metal más preciado, apunta a una estimación de 4,5 toneladas, 4.500 kilogramos de oro recuperado.

Su afirmación, explica, parte de las prospecciones hechas en los años 70 del siglo XX cuando la empresa multinacional Río Tinto Patiño instaló una planta piloto en las inmediaciones de Carucedo y procesó las muestras que obtuvo de los distintos frentes de trabajo romanos de Las Médulas. «De estos trabajos se obtuvieron unos contenidos en oro de los distintos niveles estratigráficos que se observan en el yacimiento, con promedios de apenas 50 miligramos de oro por metro cúbico. Estos datos hay que tomarlos con reservas, principalmente, porque apenas se trataron unas pocas toneladas de materiales en un yacimiento de millones de metros cúbicos», advierte.

Él mismo realizó en el 2004 la primera cartografía de los canales de Las Médulas y pudo observar que la estructura del abastecimiento y la progresión de los trabajos mineros romanos evidencian que la mina fue abandonada intencionadamente por el Imperio tras el agotamiento de la mayor parte del yacimiento aurífero, ya desaparecido por la explotación. Su testimonio son hoy los picachos que pueblan un paisaje declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. «En ningún momento los romanos hubieran podido volver a poner en funcionamiento Las Médulas como mina de oro, ya que llegaron hasta sus límites de explotación. Esto se denomina en la actualidad «Ley de Corte» y es lo que tal vez justifique los escasos contenidos de oro obtenidos en las prospecciones de Río Tinto Patiño. Si los restos de las montañas rojas que podemos contemplar hoy en Las Médulas hubiesen tenido suficiente oro, los romanos no las habrían dejado ahí. Por ese motivo, pienso que se extrajo mucho más oro de 4.500 kilos», sostiene Matías.

250 millones de euros
El ingeniero Roberto Matías calcula que se sacaron 4.500 kilos de oro del yacimiento berciano

A precio de hoy, el oro que salió de Las Médulas tendría un precio de 250 millones de euros, según este investigador. Por ese dinero se podría comprar el Valencia de fútbol, la mejor casa de Londres o el diamante más preciado del mundo.

Se tienen pocos datos sobre el tiempo que explotaron Las Médulas los romanos, salvo que la explotación comenzó en el siglo I de la Era cristiana. «La arqueología oficial, vinculada al CSIC, estipula que Las Médulas, junto con el resto de la minería aurífera romana del Noroeste Ibérico se pararon definitivamente a comienzos del siglo III por una bajada del precio del oro a consecuencia de una crisis monetaria en el Imperio Romano», explica Roberto Matías.

Sus estudios determinan que la práctica totalidad de las minas que ha analizado, entre ellas Las Médulas, pararon por agotamiento de la masa de materiales auríferos a explotar o por alcanzar el límite tecnológico en la recuperación del oro. «Esto nos lleva a pensar -añade- que la explotación de La Médulas tuvo un periodo más corto del que se piensa, corroborado por la existencia de una mina de oro romana que estuvo funcionando con posterioridad, como es el complejo minero de Llamas de Cabrera, que destruye los canales de abastecimiento de la red meridional de Las Médulas, la más importante y fundamental para el desarrollo de la explotación». Las Médulas fueron la gran mina de oro del Imperio Romano porque se desarrolló sobre un gran yacimiento aurífero, una excepcionalidad geológica, dice Matías.

«Como todo el mundo sabe, los sedimentos auríferos de Las Médulas se encuentran completamente aislados topográficamente y alejados de cualquier suministro de agua necesario para la explotación, ya que sin agua no es posible separar adecuadamente el oro de los materiales que lo contienen. Para garantizar el suministro de agua a Las Médulas los ingenieros romanos construyeron casi 700 kilómetros de canales para llevar las aguas de los ríos Cabrera, Oza y Eria. Uno de los canales, el que nace en La Baña, tiene 150 kilómetros de recorrido», destaca Matías. Esos canales son los que ahora se quiere incorporar como Patrimonio de la Humanidad también. Sin los canales y el lago de Carucedo no se puede entender la obra que supuso poner en marcha la mina romana de Las Médulas.

«De todas las minas romanas conocidas, Las Médulas son las que acumulan en un mismo lugar el mayor volumen de materiales removidos, la red de canales más extensa y el mejor ejemplo de la técnica de arrugia (ruina monitum) descrita por Plinio el Viejo», insiste este investigador a preguntas de este periódico.

«La explotación de Las Médulas constituyó todo un despliegue de ingeniería minera, incomparable para la época en ninguna otra región del mundo, que no fue superado por la Humanidad en volumen de materiales removidos hasta la invención de la máquina de vapor», concluye Roberto Matías.

Qué comprar con el oro de Las Médulas