sábado 21/5/22
                      La planta de biodiésel de Toreno, en la CL-631. L. DE LA MATA
La planta de biodiésel de Toreno, en la CL-631. L. DE LA MATA

En octubre de 2019, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León autorizó definitivamente el cierre de las instalaciones de producción de biodiésel a partir de aceites vegetales puestas en marcha por la empresa Vecenergy, con participación de capital norteamericano, en el año 2012. Desde entonces, esa planta que preveía crear más de una veintena de empleos ha permanecido cerrada, sin uso, vigilada y con un mantenimiento básico. Ahora, hay iniciativas empresariales que se han fijado en ella con la posibilidad no solo de recuperar el fin original de producción de biodiésel, sino incluso con la intención de darle otros usos, como la producción de zumos. El propio alcalde de Toreno, Laureano González, lo confirmaba ayer.

«La posibilidad está ahí. Ha habido varias empresas que se han puesto en contacto con el Ayuntamiento para que hagamos de intermediarios con la persona encargada de estas instalaciones», explicó el alcalde, que no quiso desgranar ningún otro detalle más allá de confirmar que sobre la mesa hay opciones para «volver a usar esas instalaciones» ubicadas al borde de la carretera CL-631, unos metros antes de la glorieta de acceso a Toreno desde Ponferrada.

González aseguró que no es descabellado pensar en una reapertura para producción de biodiésel teniendo en cuenta cuál es la situación actual del mercado energético y el precio al que están los combustibles. También considera que la situación ha cambiado mucho en los últimos años y el número de plantas similares a la construida en Toreno se ha reducido notablemente, por lo que se pueden abrir nuevas opciones para las que siguen en pie.

El proyecto para la construcción de la que era la primera planta para la producción de biocombustibles a partir de aceites de vegetales limpios del Bierzo se conoció en 2008. Entonces, la empresa promotora valoraba una inversión superior a los 20 millones de euros y la previsión de crear más de 20 empleos en una primera fase y alcanzar los 50 a medio plazo. Inició su actividad en 2012 y se frenó en 2016, cuando la empresa comunicó el cese y solicitó la revocación de la autorización ambiental.

«Por las circunstancias del mercado de entonces tuvo que cerrar, pero ahora se plantean su apertura», insistió el alcalde, para quien la puesta en marcha de las instalaciones, sea cual sea su actividad central, sería una buena noticia. No solo por lo que supondría para la creación de empleo en el municipio, sino porque podría hacer de efecto llamada para otros proyectos, dijo el regidor.

Resurge el interés empresarial por la planta de biodiésel de Toreno