miércoles 21/10/20
Tradición

La romería de Trascastro más atípica de la historia

Sin danzantes de Chano ni de Peranzanes y sin música, los devotos sólo acudieron a misa
No hubo aglomeraciones ayer entorno al santuario de Trascastro, tal y como muestra la imagen. L. DE LA MATA

Un sentimiento extraño y desconocido recorrió ayer los pueblos del valle de Fornela. Era el gran día, el de la celebración esperada durante todo el año, el de la romería con subida al santuario de Trascastro y rendir ofrenda y plegarias a su patrona. No hubo danzas ni danzantes de Chano y Peranzanes. No hubo música y en las caras de la gente menos alegría y menos reencuentros que en ediciones ya vividas, cuando el atrio del santuario y la carretera que conduce al mismo se colapsaba de gente. El culpable de todo esto, los ecos de la pandemia del coronavirus.

Cumplir el protocolo
Los asistentes respetaron las medidas de seguridad, con distanciamiento y desinfección a la entrada

Las polémicas de días pasados quedaron aparcadas y la resignación para cumplir lo que ordenan las autoridades en materia de seguridad sanitaria mandaba en el sentir de la gran mayoría de la gente que acudió al santuario. Se cumplió el protocolo de manera estricta. Trascastro fue ayer un lugar al que acudieron los que mantienen viva la devoción por esta Virgen milagrera y también los que querían ver a familiares, amigos y conocidos.

No hubo aglomeraciones y los asistentes cumplieron con orden lo programado. Antes de entrar en el santuario todos restregaron los pies en una alfombra desinfectante y recibieron el chorro de hidrogel en las manos. ya dentro, la separación de seguridad se cumplió sin mayores problemas El alcalde de Peranzanes, Vicente Díaz, y el sacerdote habían estado hablando días atrás tras despertarse el malestar por temor a contagios tras la abundancia de misas y el rosario nocturno que quedó finalmente desconvocado. Las aguas volvieron a su cauce y los visitantes del día grande de los festejos fueron responsables con el protocolo para evitar que entre el virus en este valle de Fornela, en donde vive especialmente una población de edad avanzada y también afectados por los efectos de la enfermedad laboral de la minería del carbón, la silicosis, lo que los hace aún más vulnerables a las afecciones respiratorias que marca el Covid.

Desinfección al entrar en el templo. L. DE LA MATA

La romería de Trascastro más atípica de la historia
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