sábado 04.07.2020
PATRIMONIO

Sánchez-Palencia reclama la gestión única y potenciar la investigación en Las Médulas

El arqueólogo alerta sobre la masificación en el circo de la mina durante el 18º aniversario de la declaración de la Unesco
Sánchez-Palencia reclama la gestión única y potenciar la investigación en Las Médulas

A Las Médulas le cantaron ayer cumpleaños feliz. Literalmente. Pero antes de conmemorar con un acto en la Casa del Parque en Carucedo que la declaración de Patrimonio de la Humanidad otorgada por la Unesco hace 18 años se ha hecho mayor de edad, hubo tiempo para que uno de los mayores conocedores del paraje, el arqueólogo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Javier Sánchez-Palencia hizo balance a los periodistas de lo que se ha hecho y de lo que queda por hacer.

En estos 18 años, Las Médulas se han convertido «en un recurso» para los pueblos de la zona con una media de cien mil visitantes anuales, pero dejó claro que contar con una entrada única a todos los centros de interpretación cuanto antes «es de cajón» y las administraciones involucradas ya debería haberse puesto de acuerdo. «No podemos estar a estas alturas diciendo quien se encarga de esto y quien de lo otro», afirmó minutos antes de participar junto a la también científica del CSIC Almudena Orejas en el acto organizado en la Casa del Parque por la asociación Aprotume que agrupa al sector turístico de la zona y al que también asistió el presidente del Consejo del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, y los alcaldes de los tres municipios del paraje, Carucedo, Borrenes y Puente Domingo Florez.

Sánchez Palencia recordó que cuando la Unesco concedió a Las Médulas la declaración de Patrimonio de la Humanidad en 1997 «no había ningún restaurante a 20 kilómetros a la redonda» y hoy el turismo rural cuenta con 250 camas. El arqueólogo entiende que la gestión de Las Médulas no debe buscar tanto aumentar la cifra de cien mil visitantes anuales, que ya la coloca a la cabeza de los paisajes culturales europeos, como potenciar el paraje como lugar de investigación con un centro de interpretación adecuado y donde «las estructuras públicas cuenten con el apoyo de lo privado».

De hecho, el arqueólogo advirtió sobre «la degradación» que la concentración de visitantes está provocando en lugares como la Cuevona o la Cueva Encantada o del mirador de Orellán a la entrada de las galerías. Sánchez-Palencia apostó por visitas «menos estacionadas» y que recorran más el perímetro de la antigua mina de oro, donde hay yacimientos de interés prácticamente desconocidos.

El arqueólogo también mostró sus dudas sobre los campos de trabajo en yacimientos como el de Pedreiras si no sirven para ponerlos en valor de forma definitiva porque no se disponen de recursos. «Pedreiras se ha destapado y se ha vuelto a tapar». «No se ha excavado nada nuevo», afirmó. Y mostró su malestar porque el campo promovido por la Junta de Castilla y León se pusiera en marcha el verano pasado sin consultar a los científicos del CSIC reconocidos como asesores.

Después llegó la charla, la mesa redonda con las autoridades. El cumpleaños feliz. Y la tarta.

Sánchez-Palencia reclama la gestión única y potenciar la investigación en Las Médulas