sábado 07.12.2019
Cultura

Silencio berciano para la Oscyl

La Orquesta de Castilla y León estrena la obra de Israel López Estelche inspirada en Peñalba
Imagen de archivo de la orquesta de la Comunidad en una actuación en León. FERNANDO OTERO
Imagen de archivo de la orquesta de la Comunidad en una actuación en León. FERNANDO OTERO

La temporada 2019-20 de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León incluirá una composición con aires del Bierzo. Será en su concierto de abono número cuatro, los días 14 y 15 de este mes de noviembre. Un programa de música contemporánea que incluye cuatro estrenos: tres partituras encargadas por la Oscyl a los ganadores de su Concurso de Composición, Román González Escalera, Israel López Estelche y Nuño Fernández Ezquerra, y ‘Mahãshakti’ de John Tavener, interpretada por primera vez en España.


La propuesta cuenta con el aliciente añadido de escuchar al violinista vallisoletano Roberto González-Monjas como solista, tanto en esa última obra como en el ‘Concierto para violín nº 1, op. 35’ de Karol Szymanowski, y culminará con la ‘Suite escita, op. 20’ de Serguéi Prokófiev, informa Ical.

 

El director titular de la OSCyL, Andrew Gourlay, ocupará el podio para un programa que se iniciará con ‘Paisajes de Castilla y León’. Bajo ese título común, que alude a los motivos de inspiración de sus autores, se agrupan las tres piezas encargadas a los ganadores del certamen que promueve la creación entre jóvenes compositores. La primera será la de Román González Escalera (Ciudad Real, 1987), profesor de composición en el Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha que ya abrió la temporada de la OSCyL 2016-17 con ‘Misterio’ y ahora presenta ‘Viraje perpetuo: Las hoces del río Duratón’, inspirada en aspectos del paraje segoviano como «la forma curvilínea del río, la riquísima fauna y flora, la profundidad del cañón», según el propio compositor.

 

Le seguirá ‘Evocación del monasterio de San Pedro de Arlanza’, de Nuño Fernández Ezquerra (Segovia, 1992), que tras estrenar ‘Figura de luz indómita’ en la pasada temporada de la Sinfónica regresa a la tierra de sus orígenes para reflexionar sobre tres conceptos: «tiempo, memoria y ruina», representados por el cenobio burgalés. El tríptico ‘Paisajes de Castilla y León’ se cerrará con ‘El valle del Silencio’, de Israel López Estelche (Santoña, 1983), que ha encontrado inspiración en el paraje del Bierzo presente en el título para crear este ‘crescendo’ «dinámico y tímbrico». El compositor se convierte en caminante y se adentra en el paisaje de los Ancares leoneses desde Peñalba de Santiago.

 

Los tres jóvenes compositores de ‘Paisajes de Castilla y León’ participarán en una presentación previa (a las 19.00 horas, en la Sala de Cámara del Centro Cultural Miguel Delibes), en la que relatarán ante el público el proceso creativo de sus respectivas obras y detallarán los motivos en los que se han inspirado. El programa circunscrito a la música de los siglos XX y XXI continuará con el ‘Concierto para violín’ de Karol Szymanowski.

Silencio berciano para la Oscyl