domingo. 14.08.2022

Toreno se echa a la calle para defender su colegio y llegará hasta Valladolid

Familias y vecinos no quieren que se cierre un aula y llevarán la queja hasta la puerta de la consejería
                      La concentración de protesta se celebró a mediodía en el patio del colegio. L. DE LA MATA
La concentración de protesta se celebró a mediodía en el patio del colegio. L. DE LA MATA

Al grito de «¡En Toreno aún hay niños!», el pueblo y la comunidad educativa del colegio Valladares Rodríguez reclamaron a la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León que frene cualquier plan de cierre de una de las tres aulas de Educación Infantil. Lo hicieron en una concentración de protesta frente al centro en la que participaron cerca de 200 personas. Muchas de ellas niños y niñas que, con trompetas y silbatos, quisieron hacerse oír para que la administración les tenga en cuenta. La de ayer fue la primera acción de protesta convocada tras conocer las intenciones de la Junta, pero el lunes se presentarán en Valladolid. El Ayuntamiento pondrá un autobús para que el que lo desee se sume a una concentración frente a la Consejería de Educación.

En Toreno nadie quiere perder más servicios. El Valladares Rodríguez tiene más de un centenar de alumnos y habrá 25 en el ciclo de Infantil el próximo curso. Una cifra insuficiente según los ratios de la administración. Pero ahí es donde los afectados ven el problema principal. Defienden que los criterios para abrir o cerrar un aula en un centro educativo no pueden ser los mismos en el medio rural y urbano, sobre todo ahora que se habla mucho de la defensa de la España Vaciada. Este año serán solo cuatro los alumnos de nuevo ingreso, pero para el curso siguiente entrarán diez niños y niños de 2 y 3 años. Si pierden ahora el aula, están seguros de que no la recuperarán.

«¡En Toreno aún hay niños!», reiteraron los adultos mientras los niños hacían ruido para llamar la atención de una administración que ven lejos. «Cada vez más», se lamentó el alcalde, Laureano González, que aseguró que el Ayuntamiento apoyará cualquier acción que decidan emprender los padres para defender la configuración actual del colegio de Educación Infantil y Primaria, porque perder un aula no es solo perder un aula, sino perder también personal docente y reajustar la plantilla de un centro en el que, además, estudian varios niños con necesidades especiales.

Hasta el alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, se pronunció sobre este asunto y pidió «sensibilidad» a las autoridades educativas para casos como el de Toreno y también como el del colegio Campo de la Cruz, que ya en Ponferrada está en una situación parecida. Ramón defendió, como lo hicieron en Toreno, que las medidas para evitar la despoblación pasan, precisamente, por permitir que en determinados lugares, las aulas permanezcan abiertas con un ratio menor de alumnos «si quieres que la gente no se vaya».

En el caso del colegio ponferradino de Campo de la Cruz, el alcalde de la capital berciana aseguró, ayer, que también él se podrá en contacto con la Consejería de Educación para pedirle «que sean razonables».

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