sábado. 25.06.2022

Los trabajadores ratifican en Siro un pacto que salva 1.700 empleos

La ministra informa de 47 M€ de pérdidas y de las mejoras aceptadas por un nuevo inversor
                      Reyes Maroto con representantes de los trabajadores de Siro en la fábrica de Toro. MARIAM A. MONTESINOS
Reyes Maroto con representantes de los trabajadores de Siro en la fábrica de Toro. MARIAM A. MONTESINOS

Los trabajadores de las plantas de Siro en España, en Toro (Zamora) y Venta de Baños (Palencia), ratificaron ayer con una muy amplia mayoría el preacuerdo alcanzado entre los comités de empresa, la dirección empresarial y el nuevo inversor, lo que permitirá aliviar la situación económica de la galletera y salvar sus 1.700 puestos de trabajo.

Los comités de empresa dieron su apoyo mayoritario al plan de viabilidad de la empresa que fija la paz social para los próximos cuatro años en las asambleas celebradas en Toro y Venta de Baños, a las que asistió la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Reyes Maroto, como impulsora del acuerdo entre las partes.

En Toro, el 92 % de los trabajadores dijeron sí al plan de viabilidad, mientras que en una de las plantas de Venta de Baños (Palencia) obtuvo el respaldo del 85 % de la plantilla y en la otra de casi el 98 %. Esta última era la fábrica que se ha salvado del cierre inminente gracias al preacuerdo alcanzado el viernes de madrugada.

Los trabajadores de la fábrica palentina de Aguilar de Campoo no han tenido que votar al respaldar ya un plan anterior menos favorable para la plantilla.

El amplio respaldo llega después de que a principios de mes las plantillas de Toro y Venta de Baños rechazasen un plan de viabilidad anterior y como consecuencia de ello la empresa anunciase que paralizaba la producción y no iba a poder pagar las nóminas de mayo al no garantizar las condiciones para la entrada de un nuevo grupo inversor que inyectara liquidez a la empresa.

Sobre la delicada situación de Siro dio cuenta también en las asambleas Reyes Maroto, que ha liderado las negociaciones mantenidas desde febrero para diseñar un plan de futuro que impida el cierre de las cuatro factorías de la galletera en España.

Maroto puso a los trabajadores en la disyuntiva de «hablar de futuro o de cerrar» y aseguró que si no es por el plan diseñado con la llegada del nuevo inversor la empresa entrará en quiebra el próximo 19 de junio, después de que Siro perdiera el año pasado 47 millones de euros. Por ello, la galletera necesita «a corto plazo habilitar 130 millones euros», de los que 80 serán para pagar a proveedores y 50 millones para tesorería y el pago de nóminas.

El Ministerio ha intermediado entre el pool bancario de acreedores para que asumieran una parte de pérdidas en función de su exposición a la empresa y ha buscado un inversor externo que ha aportado cien millones de euros.

NO SABÍAN NADA

Además, el plan de viabilidad inicial, que no aceptaron los trabajadores, se mejoró el viernes de madrugada en una negociación en el Ministerio y en las últimas horas ha incluido nuevas mejoras para la plantilla.

La ministra explicó que entre esas mejores condiciones se incluye la recuperación del poder adquisitivo en el 8 % tras los cuatro años de contención salarial que fija el plan de viabilidad y mejores condiciones en las bajas incentivadas, que pueden venir especialmente bien a empleados que llevan casi cuarenta años en la empresa y pueden tener así «una dignificación de su salida».

En el caso de una de las dos plantas de Venta de Baños, que inicialmente estaba previsto cerrar, se han «ganado dos años» en los que se mantendrá abierta para que a partir de entonces, o bien tenga continuidad porque «las cosas vayan bien» o bien se encuentre un nuevo inversor para que siga funcionando.

Maroto puso de relieve la importancia de la reindustrialización del medio rural, al ubicarse las cuatro plantas de Siro en entornos rurales de Palencia y Zamora.

Entre los trabajadores, mayoritariamente han opinado que la solución que se les ofrecía era la menos mala ante la amenaza del cierre y el impago de nóminas, por lo que expresaron su alivio por el resultado final de las negociaciones y de la votación.

En esa idea incidió José Luis de Castro, que lleva trece años en la fábrica de Toro, en la que también está empleada su mujer, y que explicó que ha votado a favor del plan de viabilidad porque era «menos leonino» que la anterior propuesta y además se ha llegado un punto en el que era «esto o la empresa se va a la mierda», ha declarado.

La federación de Industria del sindicato UGT celebró el resultado de las votaciones de los trabajadores que han ratificado el plan de competitividad de Siro y que permite la viabilidad de las fábricas y el mantenimiento del empleo «asegurando un futuro económico y de fijación de la población» en los municipios en los que se asienta la galletera y en Castilla y León.

El comité de empresa del Grupo Siro en Toro celebró el acuerdo alcanzado por los trabajadores para dar el visto bueno al plan de viabilidad y mostró su confianza en que el nuevo inversor ofrezca «un futuro tranquilo» para las fábricas de Castilla y León.

Así lo expresó María José de la Iglesia, presidenta del comité, que agradeció a la ministra Maroto su «implicación» en la negociación de las condiciones con el nuevo inversor y su «transparencia». La representante del comité aseguró que los trabajadores votaron que no en anteriores ocasiones por la «desconfianza» que transmitía Siro. Tanto es así que los empleados de la factoría se han enterado hace apenas un día de que Grupo Siro cerró el pasado año con 47 millones de euros de pérdidas, como así ha confirmado la propia ministra Maroto. El comité dijo tras la asamblea que los trabajadores estaban «engañados».

Sobre el nuevo inversor, desde el comité apuntaron que el escenario es de «luz al final del túnel» con unas condiciones que permitirán recuperar poder adquisitivo «si se cumplen una serie de objetivos».

CRÍTICAS A LA JUNTA

El PSOE dijo que «hoy hay que poner en valor la buena política» y la labor de los sindicatos «insultados a diario por el gobierno ultraderechista».

El secretario de CCOO Castilla y León, Vicente Andrés, calificó de «ridículo» el papel de la Junta y la «extrema derecha» en la crisis de Siro «al poner por delante de los intereses del empleo su estrategia obsesiva de acabar con el sindicalismo, dejando morir un proyecto empresarial».

El sindicato acusó también al Gobierno autonómico de «haber destruido» su capacidad de resolver estas crisis empresariales, «tras el ahogamiento de la fundación anclaje».

«En este proceso el gran ganador son los trabajadores que han demostrado que saben luchar y el gran perdedor la Junta de Vox», añadió.

Al hilo de este argumento, Vicente evidenció que este proceso demuestra, a su juicio, que el sindicalismo es «eficaz ante las crisis empresariales y las deslocalizaciones. El sindicalismo «lucha y busca inversores nuevos para mantener la producción», ha espetado para recordar que otras veces fue Siro «el salvador de unos malos gestores», lo que da validez a la tesis de que ante las crisis empresariales siempre hay «solución», por lo que «luchar» siempre es «recomendable» porque puede «salvar empleo».

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