miércoles 19.02.2020
CORNADA DE LOBO

No hay derecho

ES URGENTE... poner los dedos en la llaga, pedir por esa boca... pan y trabajo, pan y trabajo... ¡pan!... siempre se escapa el tiro pa los de abajo... Qué mala pata, qué mala pata, no les saliera el tiro por la culata. Si decimos que Aguaviva cantaba estos versos, montonísimo de gente se quedará campana sin badajo y no les sonará un pitopato ni el poeta ni el cantor... ¿ Aguaviva ?... Los de Aguaviva eran grupo fluctuante, podían ser ocho o veintiuno, aunque Manolo Díaz, asturianote cabal, viajero y políglota, era el mentor, compositor y productor junto a cinco más; comenzaron a editar discos en el 71 y, al acabar la década, plegaron, se disolvió la gran peña con un disco último letreado por Alberti... Musicaban los días preguntando y preguntándose... ¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?... Eran un antifranquismo puro, culto y duro, trágico y amable, muy teatral, bastante cañí... no hacían canciones al uso, sino montajes encadenados, algo más parecido a un musical que a un elepé; algunos temas, sin embargo, estuvieron en listas de éxitos porque en aquellos años de pólvora mojada (y de menos lobos), lo único que se incendiaba era el verbo y la canción. Es urgente preguntar por los ausentes, de su eterna prisión romper los lazos. Muerto Franco sacaron un disco que, junto a «La casa de san Jamás», sería el más pegado a mis recuerdos: «No hay derecho» (después de mil años volví a escucharlo ayer) en el que recalcaban una consigna en clave de pop o pasodoble con la que se exigía la aceptación e integración de los homosexuales: « No hay derecho, no hay derecho, que no dejen a las majas llevar flores en los pechos ... Las majas se vuelven locas y no saben lo que hacer con la sangre de sus chulos que escriben en un papel... Señor alcalde mayor, tenga usted formalidad, que libertad son claveles, no claveles libertad»... ¿En qué cuneta de mala memoria han quedado enterradas las canciones de un Aguaviva que parece hoy agua muerta, estanque quieto en archivos de nadie?... ¿Mala o poca conciencia?... Sin embargo, en aquellos agitadillos y soñadores 70 hizo más la música por contarle al pueblo de qué iba la lucha de los sueños, que todos los partidos clandestinos con sus octavillas, comités centrales, cuchicheos, figuraciones y contubernios (de reparto).

No hay derecho
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