sábado 14.12.2019
La última | Recuperar un legado histórico

Un castillo por descubrir

La imagen del castillo de Villapadierna ha sufrido una gran transformación tras los trabajos de limpieza de escombro, matorrales y basura que han realizado vecinos de esta localidad y de la comarca junto con miembros de la asociación «promonumenta». Esta iniciativa ha corrido a cargo de la asociación cultural deportiva «castillo de Villapadierna» cuyo presidente, Alfonso Fernández, recordaba que el objetivo es dar el primer paso para que en un futuro las administraciones tomen cartas en el asunto y se recupere uno de los castillos mejor conservados de esta comarca. Los trabajos de limpieza se iniciaron a las 10 de la mañana del sábado tras la llegada de medio centenar de personas que portaban, azadas, horcas, palas, desbrozadotas junto con varios tractores y remolques. Personas de todas las edades se dieron cita ante esta llamada de conservación de un bien artístico y cultural. Entre los asistentes se encontraba el jugador de división de honor de fútbol sala, Herminio Loyes, que cambió por unas horas el balón por la orca. En todo momento estos trabajos han estado dirigidos por Victor Ferrero y el arqueólogo, Emilio Campomanes, miembros de promonumenta. Ambos recordaban que son importantes estos trabajos de limpieza como primer paso para la recuperación definitiva del castillo y lamentaban encontrarse con edificios, como es el caso del castillo de Villapadierna, que han sido utilizados como vertederos. Este castillo data del siglo XV, aunque las noticias de su fecha son escasas y a veces contradictorias. Cuenta con una torre central y en el exterior hay restos de un foso circundante que fue utilizado como primer obstáculo defensivo. El interior al castillo se producía por el muro sur a través de un portón ojival. Mientras que el acceso a la torre se producía por el muro norte a través de una poterna a nivel del suelo. Este castillo estaba almenado en todo su contorno, tanto la muralla exterior como la torre y su primitiva construcción se puede datar del siglo XV. La torre sufrió en el XVIII obras que la convirtieron en campanario parroquial. Fue en 1797 cuando la marquesa de Villafranca autoriza a los vecinos y al párroco la colocación de las campanas en el torreón del castillo «por hallarse de inmediato a la capilla que ha construido en la referida villa», según se recogen en los escritos. Tanto la muralla como los muros interiores y la torre se ejecutaron en cal y canto, ante la falta de piedra de talla en la zona. Si bien todos los ángulos, las jambas de las aspilleras, troneras, portón y poternas se construyeron con sillares de granito tallado de buena factura. La asociación «castillo de Villapadierna» ha organizado para el día uno de agosto dos charlas coloquios que pretenden dar una continuidad a estos trabajos y abran el futuro a la recuperación de un castillo que es un bien de la ciudadanía.

Un castillo por descubrir
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