lunes 6/12/21
Villalbí. FERNANDO OTERO

El 70% de los menores reconocen ver mucha publicidad de apuestas y uno de cada tres admite sentirse influenciado por la publicidad del juego. Además, tanto en población general como en población clínica adulta, se ha observado que el 15% de la población general y el 35% de la población de jugadores en tratamiento reportan que la publicidad del juego les había hecho apostar más.

Susanna Puigcorbé de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspact) presentó estos datos en el XXXIX Congreso de la Sociedad Española de Epidemiología que se celebra en León. En una mesa sobre el juego patológico moderada por el delegado del Gobierno del Plan Nacional sobre Drogas, Joan Ramón Villalbí, la experta explicó que prevalencia del juego en la población aumenta año tras año y se incrementa en mayor medida en el juego presencial. El motivo es que «una elevada presencia de la oferta del juego de azar en el entorno urbano puede normalizar su uso y modificar las actitudes de la población respecto a este».

Esta mayor frecuencia y afición por el juego puede explicarse, según el profesor de la Universidad Miguel Hernández, Daniel Lloret, por la influencia de la publicidad. «Los estudios muestran que una mayor exposición a la publicidad está relacionada con una mayor frecuencia de juego, tanto en adultos como en jóvenes», ha señalado. Y es que, aunque la investigación sobre el impacto de la publicidad en la conducta de juego es relativamente reciente, los estudios muestran que una mayor presión mediática está directamente relacionada con la intensidad de las apuestas, sobre todo en colectivos vulnerables.

0,6% con posible trastorno

Marta Molina, del Observatorio Español de Drogas y Adicciones del PNSD (Ministerio de Sanidad) señaló que antes de la pandemia (2019-2020), un 64,2% de la población de 15 a 64 años había jugado con dinero online o presencialmente.

De ese porcentaje, un 1,6% realizaría un posible juego problemático y un 0,6% presentaría un posible trastorno del juego. Entre estos últimos se observa una mayor prevalencia de comportamientos de riesgo como consumo excesivo de alcohol o consumo diario de tabaco. De acuerdo con Molina, los patrones de juego que necesitan una vigilancia más estrecha son aquellos que «afectan a la población más joven, así como a la más vulnerable, por presentar criterios que sugieren un potencial juego problemático».

Por este motivo, Yolanda López del Hoyo (Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón y Universidad de Zaragoza) ha abogado por desarrollar programas preventivos y de intervención específicos en mujeres, jóvenes y personas mayores. Y es que, hasta ahora, la mayor parte de la investigación y el desarrollo de programas de prevención se ha centrado en jugadores varones adultos de mediana edad.

La prevalencia del juego aumenta cada año, especialmente en la modalidad presencial.

Uno de cada tres menores se siente incitado a jugar por la publicidad de las apuestas
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