jueves. 07.07.2022
Segundo homenaje de Estado a las víctimas del covid

«Que no se olvide nuestro dolor y el esfuerzo que hicieron»

Las 81.033 personas fallecidas a causa de la pandemia —el doble de las cifras del año pasado por estas fechas— fueron recordadas ayer en el Palacio Real en el segundo homenaje de Estado, con la entrega de 102 distinciones a familiares de sanitarios.
Familiares asistentes al acto de homenaje a las víctimas del covid en el Palacio visiblemente emocionados. EMILIO NARANJO
Familiares asistentes al acto de homenaje a las víctimas del covid en el Palacio visiblemente emocionados. EMILIO NARANJO

«Pido a nuestros gobernantes que no dejen de tener presentes a nuestros fallecidos, que no olviden nuestro dolor», ha reclamado María Díaz Diñeiro, hija de médico fallecido por coronavirus, en el Homenaje de Estado las víctimas de la covid-19, que este año está dedicado, de manera especial, a los profesionales sanitarios que fallecieron combatido esta enfermedad en primera asistencial.

Segura de que «saldremos a delante», con el dolor de «ausencias que ocupan demasiado, silencios atronadores, heridas que ningún cirujano puede cerrar», María, que ha intervenido en representación de los familiares de los 102 trabajadores del sector sanitario fallecidos durante la pandemia, ha hablado de su padre, el doctor Joaquín Díaz Domínguez, jefe del servicio de Cirugía y aparto digestivo del Hospital La Paz, de Madrid, fallecido a los 67 años el 18 de abril de 2020, a pocos meses de su jubilación.

REYES

Los reyes encendieron el fuego por las víctimas. JAVIER LIZÓN

«Hoy estoy aquí porque mi padre ya no está, como tampoco están hijos, parejas, padres, hermanos de todas las familias que hoy asistimos a este homenaje, hago mías todas sus palabras, todo su dolor», ha señalado María, quien es cirujana pediátrica en el Hospital Universitario de Málaga.

El rey Felipe VI, acompañado de la reina Letizia, presidió ayer en la Plaza de la Armería del Palacio Real un emocionado tributo a los sanitarios fallecidos por la pandemia, que han sido los protagonistas del segundo homenaje de Estado a todas las víctimas del covid, celebrado en el Palacio Real. El acto ha servido también para recordar a las personas mayores, las ‘pioneras’ de la vacunación y las que con más fuerza han sufrido el embate del virus.

La ceremonia civil, organizada por Moncloa con un formato muy similar al primer homenaje que celebró en el mismo lugar el año pasado, ha combinado el recuerdo y el duelo por todas las personas que han perdido la vida desde el inicio de la pandemia, con la esperanza que se abre con la vacunación.

Más de un centenar de profesionales sanitarios han fallecido como consecuencia del covid y cerca de 130.000 se han contagiado. Este homenaje pretendía ofrecer a sus más allegados, sus familiares más cercanos, presentes en el acto, el consuelo y el agradecimiento de todo el país.

El Consejo de Ministros concedió este martes la Gran Cruz del Mérito Civil a 120 miembros del personal sanitario fallecidos por el virus. El Rey ha entregado ayer 102 de estas condecoraciones a los familiares de los fallecidos, cuatro de manera pública durante la primera parte de la ceremonia y el resto en un acto privado posterior dentro del Palacio. La ceremonia, conducida por el periodista Fernando Onega, ha arrancado a las nueve de la mañana, con la entrada de las autoridades a la Plaza de la Armería, donde se han distribuido, junto los demás invitados, en asientos colocados formando círculos concéntricos entorno a un pebetero.

mañueco

Mañueco saluda a Felipe VI en la recepepción. BALLESTEROS

Voces emocionadas

Tras la llegada de los Reyes, la Orquesta de Radiotelevisión Española, bajo la batuta de Virginia Martínez, ha interpretado el himno nacional y el de la Unión Europea y, después, ha tomado la palabra la cirujana pediátrica del Hospital Universitario de Málaga María Díaz Diñeiro, que estaba acompañada por su madre y sus hermanas.

Son las familiares del doctor Joaquín Díaz Domínguez, que fue director médico y jefe del Servicio de Cirugía y aparato digestivo de hospital madrileño de la Paz, donde murió con 67 años en abril del año pasado, poco después de jubilarse. Su esposa también ejerció como enfermera durante 40 años en ese centro y allí dio a luz a sus tres hijas.

La doctora Díaz Diñeiro ha lamentado no haber podido despedirse de su padre, pero ha agradecido la labor de todos los profesionales que le cuidaron en sus últimas horas y ha pedido a todos los usuarios del sistema sanitario que sean conscientes de que todo el personal que le atiende en hospitales y centros de salud «llevan cargado a la espalda demasiado sufrimiento».

VIEJA

Sánchez con la primera mujer vacunada, Araceli. BALLESTEROS

Tras su discurso se ha encendido la llama votiva y el Rey le ha impuesto la Gran Cruz del Mérito Civil que se ha concedido a su padre. A continuación ha hecho lo propio con los familiares de los otros tres sanitarios fallecidos, en representación de todo el colectivo.

Por sugerencia de la Casa del Rey se ha seguido un criterio de edad para la elección de las cuatro familias de los fallecidos han recibido esta condecoración en público, entre las que está el de mayor edad, el menor y una doctora no nacida en España pero que hizo aquí casi toda su carrera.

Mientras sonaba el adagio del Concierto para oboe de Alessandro Marcelo, han recogido las cruces la hija de doctor Jesús Algaba, otorrinolaringólogo de reconocimiento internacional fallecido a los 79 años en San Sebastián.

También el padre y la madre del auxiliar de enfermería del Hospital asturiano de Jove Pablo Riesgo, que enfermó de covid, se recuperó pero después recayó y acabó perdiendo la vida el pasado mes de febrero, con 26 años. Su padre y su madre visiblemente afectados, han recibido palabras de consuelo de los Reyes, como el resto de familiares.

El esposo y el yerno de la ginecóloga Nedialka Veleva, nacida en Bulgaria pero nacionalizada española, que murió en enero de este año, con 68 años, tras prestar servicio en un centro privado de Palma, también ha recibido la condecoración.

Los Reyes han dejado después una corona a los pies del pebetero y se ha guardado un minuto de silencio, con el intermezzo de la Opera Cavalleira rusticana de Pietro Mascagni de fondo, antes de dar paso a la segunda parte de la ceremonia, que ha tenido como protagonistas a las primeras personas vacunadas en España.

Uno de los momentos más entrañables fue la intervención de Araceli Hidalgo, la afortunada anciana de 97 años a la que se inoculó la primera dosis el pasado mes de diciembre. Hidalgo aprovechó para enviar un mensaje a los más jóvenes para que «respeten» al virus. Su hija Carmen agradeció el trabajo de los trabajadores de las residencias de mayores.

«Que no se olvide nuestro dolor y el esfuerzo que hicieron»
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