domingo 17.11.2019
111 AÑOS CONTANDO LEÓN

Así cambió León y los leoneses en un siglo y una década

Diario de León. La Casa Botines abrió sus puertas para acoger dos muestras señeras sobre los 111 años del Diario y el propio edificio Las exposiciones podrán verse, gratis, hasta finales del mes de abril.
Así cambió León y los leoneses en un siglo y una década

e. gancedo | león

Entre el primer coche que se paseó por León (sí, su matrícula era LE-1) y el asesinato de Isabel Carrasco no sólo media algo más de un siglo. También un mundo. Un mundo que cambió en esas diez décadas como nunca antes lo había hecho en prácticamente todos los rincones de la tierra, y estos valles y riberas del Noroeste —a pesar de su difícil u olvidada geografía— no fueron una excepción. Diario de León: 110 años de verdad a través de su objetivo, la exposición que ayer se inauguró en la icónica Casa Botines junto a El León de Gaudí, sobre la historia del edificio, es una invitación a reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de una tierra y cómo se ha venido viendo —y contando— a sí misma.

El montaje imprime sello lacrado a todo un año de celebraciones en torno al siglo y la década alcanzados por este periódico —el día de su cumpleaños fue ayer, 111 ya, en realidad—, y repasa la historia y actualidad leonesas desde 1906 por medio de fotografías cuidadosamente seleccionadas y procedentes, sobre todo, del archivo del Diario, pero también de otras instituciones y propiedades.

Ramiro J. López Lobato, jefe de Fotografía de este periódico, ha sido el ‘padre’ y comisario de la muestra, en la que lleva trabajando desde el pasado mes de mayo con la ayuda y apoyo directo de la redactora jefa del área de Cierre, Camino Gallego, autora de los textos que acompañan e ilustran cada uno de los paneles. Mucho más allá del tópico, tan sólidamente grapado al imaginario común, de que una foto vale más que mil palabras, «lo más justo sería decir que la fotografía periodística aporta alma, humanidad y luz a la noticia, generando un punto de inflexión único que separa irremediablemente el presente del pasado», asienta Ramiro López Lobato en el panel que da la bienvenida al visitante.

Una de las primeras instantáneas conocidas de la Cultural y Deportiva Leonesa; una visita del general Franco a la ciudad, acompañado del boato y la suntuosidad propias del dictador; el incendio que calcinó la techumbre de la Catedral, esa larga noche de temores en la que muchos leoneses se espantaron ante el peor de los presagios; el asesinato del comandante Cortizo a manos de la banda ETA y el de la presidenta de la Diputación, este último uno de los casos más turbadores, seguidos y comentados de la crónica negra nacional; las varias exhumaciones —con toda su corte de emociones y relativos desagravios—, de fusilados y represaliados durante y tras la Guerra Civil; accidentes mineros mortales, tan dolorosos siempre —y la propia agonía de las cuencas, contada casi al minuto por este periódico—, pero también los éxitos deportivos, los laureles culturales, los hallazgos arqueológicos, los protagonistas políticos... millones de noticias y de imágenes condensadas en reproducciones, paneles, pies de foto, textos y algunas de las más impactantes portadas publicadas por este periódico: de la llegada del hombre a la luna a los mortíferos atentados del 11 de marzo de 2004, de la negra previsión del futuro económico leonés —el tiempo dio la razón a aquel titular— a la demolición física y sentimental del pueblo y valle de Riaño, de José Luis Rodríguez Zapatero elegido como presidente del Gobierno a la celebración del Congreso Eucarístico Nacional o unas multitudinarias manifestaciones en pro de la autonomía leonesa que nadie escuchó o nadie quiso escuchar. Con el apoyo de la Fundación España Duero y el concesionario de Kia Busanauto, Diario de León: 110 años de verdad a través de su objetivo no sólo es un viaje por la memoria, la nostalgia o el compromiso de muchos, también hacia una tierra que se revelará completamente desconocida e insólita para los más jóvenes. Un León en el que abrevaban las mulas, en el que los artesanos trabajaban a la puerta de sus talleres y en el que los héroes locales se llamaron un día ‘El Sastrín de Rucayo’, campeón de lucha leonesa, el boxeador Roberto Castañón o el alero del Elosúa Xavi Fernández. El León del pasado sobre el que construir el futuro.

Un monumento que es icono

Y junto a las reveladoras tipografías y estampas del decano de la prensa leonesa, que puede contemplarse en la planta sótano de la Casa Botines, El León de Gaudí, en la primera planta del edificio, ilustra al visitante sobre los 125 años transcurridos desde que comenzaran las obras de uno de los inmuebles más representativos de la capital.

Con ella, el visitante sabrá que, en su día, el edificio modernista de inspiración gótica fue una especie de ‘Corte Inglés’ de la época, adonde se trasladó el almacén de tejidos de Fernández y Andrés desde su primitivo emplazamiento en San Marcelo. Allí estaría abierto durante 36 años hasta su compra por parte de la entonces Caja León.

El horario de visita de ambas exhibiciones, gratuitas, es de lunes a sábado de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 y los domingos de 10.00 a 15.00.

Así cambió León y los leoneses en un siglo y una década