viernes 14/8/20

Así se hablaba, o se parlaba, o se falaba...

El Atlas Lingüístico de la Península Ibérica ya está en Internet. Es el resultado de un exhaustivo programa de encuestas diseñado por Ramón Menéndez Pidal y su equipo entre los años treinta y cincuenta y supone un buen reflejo de la riqueza filológica de las comarcas leonesas..
Grupo de mujeres encuestadas en Folledo de Gordón. CSIC
Grupo de mujeres encuestadas en Folledo de Gordón. CSIC

e. gancedo | león

Un mundo en el que el leonés —en sus diferentes versiones y gradaciones—, y el gallego de León sonaba aún con energía y vitalidad: ese es el mapa que pinta el Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, un ambicioso proyecto científico que con gran trabajo sacó adelante el insigne filólogo e historiador Ramón Menéndez Pidal y su equipo entre las décadas de los treinta y los cincuenta y que ahora acaba de poner a disposición de todo el público, vía Internet, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El objetivo era «recoger y plasmar la variedad lingüística de España» y el método de trabajo, la premisa de que un mismo objeto «puede recibir distintos nombres en función del lugar, y el mismo término puede pronunciarse diferente según la localidad o la región». Con ese sistema en sus libretas y en sus mentes, grupos de investigadores recorrieron la península y las Islas Baleares preguntando a los vecinos, con ayuda de un elaborado cuestionario, su forma de denominar toda una serie conceptos y expresiones cotidianas. El equipo, dirigido y coordinado por Menéndez Pidal y Tomás Navarro, concedía especial importancia a las zonas de transición entre dominios lingüísticos y a las arcaizantes, por eso existen más pueblos encuestados en Asturias y en el arco montañoso de León que en la llanura manchega, tal y como recordaron a este periódico fuentes del CSIC.

Casi 80 años después, el centro ha completado la edición y puesta en orden del Atlas Lingüístico, y ha decidido ponerlo a disposición del profesional, interesado o simplemente curioso en la web www.alpi.csic.es.

En este sentido, Pilar García Mouton, del Instituto de Lengua, Literatura y Antropología del CSIC y coordinadora del proyecto, calificó la obra, en declaraciones a Efe, como un «hito muy importante dentro de la geolingüística española» ya que, aunque en la actualidad existen en España varios atlas lingüísticos, «ninguno es tan antiguo como éste ni abarca toda la Península». El CSIC, además, recuerda que los investigadores dirigidos por Navarro y Pidal formularon más de 1.300 cuestiones sobre conceptos de la vida cotidiana a una selección de informantes de 527 localidades distribuidas por toda la geografía peninsular y balear.

Palabras del día a día relacionadas con el terreno, la meteorología y la astronomía, la flora, la fauna, la cría y el aprovechamiento de los animales domésticos, la ganadería, la matanza del cerdo, el cuerpo, la boda, la muerte, los vestidos y las comidas tradicionales, la casa con los muebles, la vid y el vino, las medidas tradicionales de superficie o los líquidos, entre otros, fueron algunas de las categorías y términos objeto de la encuesta.

Y así, en lo que respecta a las comarcas leonesas, el usuario hallará ‘arbechos’ o ‘arbeichos’ para denominar a los guisantes no sólo en el valle alto del Sil, donde hoy sigue siendo habitual, sino también en Omaña o Gordón, donde la sustitución lingüística por el castellano, sobre todo en este último valle, ha sido más profunda; y es que el atlas arroja resultados para Pontedo, Torrebarrio, Castroquilame, Lucillo, Sajambre, Cofiñal, Laguna Dalga... todas las zonas. Eso sí, sus responsables recuerda que el atlas «sigue creciendo».

En la publicación también han participado la Universidad Autónoma de Madrid, la Universitat de Barcelona, el Centro de Linguística da Universidade de Lisboa, el Instituto da Lingua Galega de la Universidad de Compostela y la University of Western Ontario de Canadá.

Así se hablaba, o se parlaba, o se falaba...
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