miércoles 01.04.2020

La Catedral de León ya tiene ojo

Concluye la colocación del rosetón de la fachada principal con tres meses de retraso El Cabildo teme que la ausencia de ingresos por el cierre del templo impida restaurar más vidrieras y otros proyectos
Así luce ya el gran rosetón de la fachada principal de la Catedral de León, cuya colocación terminó ayer. FOTO CORTESÍA DEL CABILDO
Así luce ya el gran rosetón de la fachada principal de la Catedral de León, cuya colocación terminó ayer. FOTO CORTESÍA DEL CABILDO

La Catedral de León ha estado ‘tuerta’ durante 22 meses. Recolocar el rosetón de la fachada principal, tras una restauración que ha puesto en evidencia la suplantación de muchos vidrios medievales en un taller de Barcelona durante el siglo XIX, ha sido uno de los trabajos más difíciles que ha afrontado el edificio gótico en las últimas décadas.

El gran vitral de 30 metros cuadrados consta de 97 piezas, que se han ido insertando una a una desde la plataforma colocada a catorce metros de altura en el interior del templo gótico. La restauración, con una inversión superior a los 400.000 euros, la ha sufragado íntegramente la Fundación Cepa. El rosetón fue el primer vitral en el que se intervino —y, por tanto, ‘campo de pruebas’— durante la magna rehabilitación que salvó a la Catedral de León de la ruina hace dos siglos.

El pasado mes de octubre el Cabildo destapó el escándalo: el rosetón de la Catedral fue adulterado en el taller de Antonio Rigalt i Blanch, que había sido contratado por el ministerio como aparejador del templo leonés y en 1892 recibió el encargo de restaurar la colosal vidriera medieval. El maestro Bolinaga y un equipo de aprendices leoneses se desplazaron entonces a Barcelona para instruirse en sus técnicas.

La cristalera retornó completamente cambiada, como se ha descubierto durante la actual restauración, llevada a cabo por la empresa Esoca en el nuevo taller de vidrieras, ubicado en la calle Dámaso Merino. Lo complicado es determinar si fue un «fraude».

Los restauradores han detectado el deficiente emplomado llevado a cabo por Rigalt, que ha tenido que ser sustituido por completo. Una vez que los vidrios quedaron ‘al aire’, los restauradores comprobaron que no eran medievales, sino la mayoría del siglo XIX.

La ausencia de visitantes, por la cuarentena del coronavirus, podría suspender varios proyectos en la Catedral, según el Cabildo. Estaba previsto restaurar dos vidrieras en los próximos meses —la N-XVI, situada bajo el rosetón norte; y la TRN XVI, ubicada en el triforio, que podrían sufrir un aplazamiento. Y es que la taquilla de la Catedral (5 euros por persona) es la única fuente de financiación para la recuperación del mejor conjunto de vidrieras medievales del mundo.

El estado de alarma y la consiguiente paralización de todos los trámites administrativos ha dejado pendiente de adjudicación la restauración del espectacular trascoro de la Catedral. El Instituto de Patrimonio Cultural de España ya ha hecho los análisis previos y ha escaneado completo el trascoro del templo gótico para devolver su esplendor original. El primer paso ha sido realizar la geometría general de este monumental arco de triunfo diseñado por Esteban Jordá y Juan de Juni en 1577. Esta obra la financiará íntegramente el Ministerio de Cultura.

La Catedral de León ya tiene ojo