sábado 27/2/21
Músico desde niño

Una década sin Odón Alonso

El maestro bañezano dejó un impresionante legado musical

El Archivo Sonoro de RNE preserva 833 obras de este músico que dirigió a las mejores orquestas

Odón Alonso cuando recibió la Medalla de Oro de la Sgae en el Auditorio Nacional. BENITO ORDÓÑEZ

Hace diez años que se apagó su música. El 22 de febrero de 2011 fallecía en una clínica de Madrid Odón Alonso Ordás a los 86 años. Hoy su recuerdo pervive en el nombre de la Orquesta Sinfónica de León Odón Alonso. En La Bañeza aprendió a tocar el piano cuando otros niños estudiaban las primeras letras. Nunca olvidó el día que el gran piano llegó a su casa. Tenía seis años. La ciudad se conmocionó al ver pasar aquel enorme instrumento, más grande que la camioneta que lo transportaba. Humilde como todos los sabios, en León nunca se desprendió del ‘estigma’ de ser hijo de Odón Alonso González, quien le inculcó la pasión por la música, a la que se dedicó en cuerpo y alma toda su vida.

Músico desde niño
Nunca olvidó el día que el gran piano llegó a su casa de La Bañeza. Odón Alonso tenía seis años

«El primer recuerdo que guardo de mi vida es la música de un violín —probablemente, el que tocaba mi tío Chela—; y como recuerdo fotográfi co, un caballo de cartón», confesaba el maestro a este periódico. Para él, León era su santuario. «Soy un leonés de mucha vocación», decía. Más venerado en Soria que en su propia tierra, el director pidió ser enterrado en la ciudad castellana, donde ‘cayó’ hace veinte años de la mano de su cuñado, el escritor Julián Marías. Consagrado durante más de medio siglo al noble y mágico oficio de componer música, el mejor premio fue siempre para Alonso Ordás el del trabajo bien hecho. El socio 480 de la Sociedad General de Autores y Editores (Sgae) era un caso excepcional: su repertorio es tan enorme que en el Archivo Sonoro de RNE se conservan 833 obras musicales dirigidas por él. «Las mejores orquestas españolas han estado bajo la batuta de este director inolvidable que supo, a lo largo de su fecunda vida, transmitir a miles de españoles su pasión por la música», escribió el entonces presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en un telegrama de pésame dirigido a la familia del compositor. Tenía «un atractivo personal que le daba una gran conexión con el público», afirmó su sobrino, el también músico Álvaro Marías, quien recordó que su tío «salía en las encuestas como uno de los músicos más populares en España dentro del mundo de la música clásica».

Era un buen conversador, con un especial sentido del humor y un carácter que el tiempo fue apaciguando. En el 2003 no quiso perderse la restauración de la escultura que recuerda a su padre y que él mismo había inaugurado en 1977, trasladada en esta ocasión desde el templete de la Condesa al entorno del Auditorio. Odón Alonso cogió entonces la batuta para dirigir al Orfeón Leonés y a la Banda Municipal, dos formaciones que fundó su padre. Emocionado confesó: «A mi padre debo todo lo que sé y lo que soy. Por él aprendí a amar la música y todo lo que conlleva ese mundo de sonidos, de belleza y de sacrificio». El maestro Alonso fue premio extraordinario de Piano y Música de Cámara y completó sus estudios en Italia y Austria.

«Yo quería ser concertista de piano, pero cuando me di cuenta me encontré dirigiendo la Quinta Sinfonía de Beethoven», confesaba. Se hizo cargo de la orquesta y coros de Radio Nacional de España en 1952. En 1955 dirigió, por vez primera, la Filarmónica de Madrid; y un año después, la Orquesta Nacional. Su currículum es inabarcable. Al frente de la Orquesta Clásica de la Comunidad de Madrid se convirtió en promotor e impulsor del Otoño Musical Soriano, donde estrenó numerosas obras basadas en textos literarias de autores como Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer y Gerardo Diego. El mundo de la música se aliaba para rendirle un sonado homenaje en el 2004. El Auditorio Nacional unía a cuatro de las orquestas en las que ejerció su dirección como la Filarmónica de Málaga, la Nacional de España, la Sinfónica de la RTVE y la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Una década sin Odón Alonso
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