Condenado a muerte entre interrogantes
Lorenzo Álvarez Alonso fue sentenciado a muerte por unos crímenes cuyas pruebas documentales presentan importantes contradicciones, hasta el punto de que el propio franquismo no dejó constancia de las supuestas víctimas en Matarrosa del Sil

Una fotografía de Lorenzo Álvarez Alonso de jóven
La de Lorenzo es una historia, como tantas otras, que ha permanecido décadas escondida entre legajos, expedientes militares y cartas. Lorenzo Álvarez Alonso, natural de Villamartín del Sil, es el protagonista de una condena a muerte cuya justificación documental plantea hoy serias preguntas.
Su historia ha vuelto a salir a la luz gracias al trabajo de investigación de Santiago Macías, que lleva décadas rastreando archivos y reconstruyendo las vidas de los desaparecidos y represaliados de la Guerra Civil y la posguerra. Entre los documentos que conserva se encuentra el expediente de Lorenzo, que permite reconstruir su trayectoria militar, su detención y el consejo de guerra que terminó condenándolo a muerte.
Natural de Villamartín del Sil, Álvarez se incorporó al Ejército republicano en Asturias, donde llegó a alcanzar el empleo de comandante de milicias y estuvo al frente del batallón 231. Tras la caída de Asturias fue detenido y trasladado al campo de concentración de Camposancos, en la localidad gallega de A Guarda. Allí fue juzgado y condenado a muerte. El expediente incluye incluso el enterado de Franco, el trámite por el que daba su conformidad a la ejecución. El 2 de julio de 1938, Lorenzo fue fusilado en A Guarda.
Entre las acusaciones figuraban la voladura de un puente y su supuesta participación en varios asesinatos en Matarrosa del Sil. Sin embargo, la investigación ha localizado un documento que introduce una contradicción significativa: la información remitida por el Ayuntamiento de Toreno a la Causa General, el procedimiento franquista para recopilar las víctimas atribuidas al bando republicano. La ficha municipal aparece en blanco y no recoge ningún nombre de víctima del denominado «terror rojo».
El documento no demuestra por sí solo que las acusaciones fueran falsas, pero sí plantea dudas sobre las pruebas que sustentaron su condena. Macías señala que contradicciones similares aparecen en otros archivos, como en el caso de Ponferrada, donde tampoco se reflejaron víctimas en la documentación municipal pese a la violencia registrada durante la represión franquista.
Entre todos los documentos recuperados, hay uno que sobresale por encima de los demás, es una carta. Un documento a puño y letra que Lorenzo escribió desde prisión a su esposa, Joaquina. Ella quería viajar hasta Pontevedra para verlo, pero él le pidió que «no gastara el dinero en el desplazamiento y que lo guardara para sus hijos». Sin comunicarle abiertamente que había sido condenado a muerte, Lorenzo parecía intentar protegerla y garantizar, en la medida de lo posible, el futuro de los pequeños. Su preocupación seguía estando en casa, pese a la incertidumbre sobre su propio destino.
La historia tiene un desenlace especialmente doloroso. Joaquina pasó el resto de su vida creyendo que su marido había sobrevivido, que había salido de prisión y que quizá había rehecho su vida lejos. La familia decidió no contarle que había sido fusilado para evitarle aquel sufrimiento. Así, durante años, la muerte de Lorenzo permaneció oculta también para su propia esposa, que nunca pudo conocer la verdad ni despedirse de él.
Villamartín del Sil homenajeará el próximo lunes 2 de noviembre a los 19 vecinos víctimas de la Guerra Civil
Su historia se recupera ahora en el marco de la iniciativa para recordar a 19 vecinos de Villamartín del Sil víctimas de la Guerra Civil. Una placa en el cementerio de la localidad, prevista para el próximo 2 de noviembre, recogerá sus nombres. Según la investigación de Macías, 16 fueron asesinados sin juicio, otros dos fueron juzgados y fusilados y solamente uno murió en el frente. Una reconstrucción que permite poner rostro a las víctimas y recordar que, en muchos casos, la violencia no llegó en el campo de batalla, sino lejos de él.