jueves 14.11.2019
VIVE LA MAGIA

El Festival de Magia se lanza a la ‘Dolce vita’

Juan Mayoral, director artístico del festival de magia, junto a la mascota del evento. RAMIRO
Juan Mayoral, director artístico del festival de magia, junto a la mascota del evento. RAMIRO

El Festival Internacional León Vive la Magia disfruta su dolce vita particular y este año hasta se nota. Es una vida dulce por muchas causas. Porque el evento goza de la mejor salud posible, crece, se extiende y llena León de magia durante unos días en los que se anhela lo extraordinario como ocurre en la Navidad. Y si encima tiene de maestro de ceremonias a un clásico («el mejor», según Juan Mayoral, director artístico), como es Mag Lari, casi un talismán para León, que regresa con su Dolce Vita, ahora sí que hay título para esta historia de magia que cumple 16 años sacando festivales de la chistera del tiempo. Las claves: bloques temáticos y el carácter identitario de evento ciudad, evento familiar.

 

La magia en León se sale del mapa. El Festival Internacional León Vive la Magia hizo ayer su primer truco: 4.000 entradas vendidas en menos de una hora tras haber sido puestas a la venta simultáneamente con su presentación en el teatro San Francisco. Pero más que por arte de, lo mágico surge por el esfuerzo de una organización de este evento, con Juan Mayoral al frente de la dirección artística, que moverá en términos globales, durante los días de programación (del 25 al 31 de diciembre) cerca de 100.000 espectadores, según las previsiones de sus responsables. Con 400.000 euros de presupuesto, el Festival de Magia de León, en 16 años de vida, ha crecido hasta convertirse en una cita de relevancia internacional, uno de los reclamos artístico y turístico más importantes de la provincia, y ampliando su presencia en pueblos, e incluso llegando al resto de capitales de la Comunidad.

 

El festival fue presentado ayer con la presencia de autoridades de todas las administraciones, y Juan Mayoral recordó que aquella primera edición fue impulsada, precisamente, por Susana Travesí, actual concejala de Promoción Económica del Ayuntamiento de León, principal institución vinculada al evento.

 

De aquella aproximación a inundar de magia la ciudad, el festival es ahora sede de espectáculos que, como por ejemplo, las galas internacionales del Auditorio se convierten ya, en días, en cartel de no hay billetes para los diez espectáculos programados del 28 al 31 de diciembre. Este ejemplo de su potencia comercial, destacada ayer, se complementa luego con las actuaciones en diferentes formatos que tienen lugar en recintos y discurren por las calles de León.

 

Las galas unipersonales son otros de los exponentes de cómo el festival combina lo callejero con el escenario, lo instantáneo y lo teatral.

 

Juan Mayoral aseguró que existen tradiciones en el mundo de la magia que consisten en no anunciar ni uno de los artistas programados, y que no le importaría trabajar desde esta propuesta. Tal vez por ello, se guardó, como buen mago que es, un as en la manga que será el quinto protagonista de la gala internacional.

 

Eso sí, para lo que no dejó lugar a improvisaciones fue respecto a la filosofía del festival: “El corazón del festival es y seguirá siendo León”, indicó durante la presentación llevada a cabo ayer.

 

Magia procedente de China, Portugal, Bélgica, Finlandia, y más países, son la prueba evidente de la vocación internacional que se suma a la pretensión de que la mejor magia, y los espectáculos más completos, tradicionales o innovadores, se den cita en el festival.

 

El viceconsejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Raúl Fernández, y Nicanor Sen, vicepresidente de la Diputación, asistieron a la presentación.

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