miércoles 18.09.2019
INSTRUCCIÓN MUSICAL

Las Juventudes se hacen mayores

La entidad es una de las pocas opciones que ofrece León a los músicos que terminan la formación media.
Las Juventudes se hacen mayores

La instrucción musical en León finaliza con la Formación Profesional, el paso previo para acceder al nivel máximo, la Formación Superior. Por esta razón, los jóvenes deben decidir al finalizar sus estudios medios si se trasladan al conservatorio de otra ciudad, como Oviedo o Salamanca, o continúan en León formando parte de las Juventudes Musicales. Esta agrupación está compuesta por dos coros, una banda y una orquesta, con un total de 150 miembros. Además, los músicos que la integran no son únicamente universitarios, sino que sus edades se comprenden entre los doce años y la veintena larga.

Para ingresar en esta entidad se llevan a cabo una serie de pruebas de captación al inicio de cada curso. Los músicos que quieran formar parte de la banda o de la orquesta deben cumplir el requisito de ser autónomos con sus instrumentos y haber superado primero de la Formación Profesional. Por otro lado, para el coro, se realizan pruebas de voz para evaluar si encajan en el conjunto. En el coro juvenil ingresan jóvenes de entre doce y catorce años que han terminado su formación en las aulas corales, cuya voz ha cambiado pero que desean continuar con su formación vocal. Es un paso previo para su posterior ingreso en el coro destinado a jóvenes de mayor edad con la voz completamente formada. Estas audiciones para ingresar en las Juventudes se realizan en la Facultad de Educación para los universitarios y en los institutos para los músicos más jóvenes.

Las actividades se realizan de forma constante a lo largo del curso, aunque se dedican más horas cuando va a tener lugar algún acontecimiento importante, como un concierto. Pero hay periodos durante el curso en el que existen más problemas en cuanto a la asistencia de los músicos. Por ejemplo, los universitarios acuden menos durante los exámenes de enero y junio y los alumnos de bachiller, en la época de selectividad. Aún así, estas formaciones musicales no requieren un sacrificio diario de demasiadas horas, por lo que no suele haber muchas bajas a lo largo de estas fechas.

El coordinador general de las Juventudes Musicales de León es Juan Luis García, aunque dentro de la entidad hay una persona encargada de cada agrupación; los dos coros, la banda y la orquesta. Dentro de estas divisiones, García es el director y coordinador de la orquesta, encargándose de organizar todas las actividades relacionadas con ella.

«Hacer música no es sólo una actividad artística. Conlleva el conocimiento de un lenguaje, una competencia en la formación de las personas —explica Juan Luis García—. La música integra a la gente, es cooperativa en lugar de competitiva. Una experiencia en la que la colaboración es fundamental para conseguir un objetivo común». «Ya se sabe que la filosofía de la música es la ‘filosofía del bosque’, a un árbol le interesa que haya árboles y vegetación a su alrededor, ya que uno solo en medio del páramo, probablemente muera», sostiene.

Las Juventudes Musicales locales están unidas a la Universidad leonesa desde 1999, la cual les financia la orquesta, las bandas, el coro, los conciertos, los ciclos y los locales, ubicados en el Centro de Idiomas. «El respaldo de la Universidad es nuestra garantía», asegura.

Además, explica que, si contasen con un presupuesto mayor, podrían realizar cursos más largos, específicos y numerosos, contar con músicos de renombre para ofrecer encuentros y clases y organizar conciertos. «A pesar de que la situación económica no está en su mejor momento, nos ha afectado bastante menos de lo que pensábamos en un principio», mantiene.

Las Juventudes se hacen mayores