miércoles 22/9/21
CULTURA ■ EXPOSICIÓN

La magia de lo cotidiano y la belleza del sueño

El leonés Manuel Sierra expone ‘Como agua de mayo’ en la galería Bernesga.
Una de las obras expuestas en la galería leonesa Bernesga. CUEVAS
Una de las obras expuestas en la galería leonesa Bernesga. CUEVAS

marcelino cuevas | león

Hay un momento de la noche en el que el sueño se convierte en un enigmático duermevela. Es entonces cuando las historias cobran vida, cuando las pesadillas casi se convierten en realidad. Para Manuel Sierra es el momento de recibir la inspiración directamente, sin intermediarios que la condicionen. Inconscientemente el artista vive una realidad virtual que convierte los sueños en paisajes babianos y en hogares llenos de calor… y color.

Sierra abre entonces los ojos y con agitación extrema se dirige al lugar donde previsoramente ha dejado sus útiles de trabajo, sus pinceles y sus colores. Y el milagro cobra vida y se abre una nueva ventana a los verdes prados de Babia, y aparece ese carro rojo que como fantástico fantasma siempre acaba por hacerse protagonista en un rincón, y el mundo se llena de pájaros cantarines y de orgullosas flores que muestran desafiantes al mundo sus colores imposibles.

Y así un día tras otro, un mes tran otro, un año tras otro, se mantiene la brillante carrera de uno de los más importantes pintores de León, que expone Como agua de mayo en la galería Bernesga. El artista lo explica con tanto color como poesía: «Algunas mañanas, desde el ventanal que mira al sur, veo llegar una luz que atraviesa, muy veloz, la chopera, y se abre paso entre la bruma casi violeta. Entonces parece que el río respira y que los árboles despiertan desde sus copas anaranjadas y la primavera se tiñe de ese color, como si fuese un otoño temprano. Más que naranja es un amarillo casi cadmio, no tan denso ni con tanto cuerpo, ni reverbera tanto en los ojos, porque en otoño el color de los árboles aletea y se hace más ligero. La luz de estas mañanas aparece de pronto y entra bosque adentro como haciendo esgrima con los troncos y surge el resplandor. Luego esa luz se alza y viene hasta el ventanal después de jugar con la hiedra. Los estorninos, entre negros y azulados llevan un buen rato posados en la pared del señor Narciso».

Literatura pictórica

Y Manuel Sierra, que se harta de crear belleza a través de su pintura, también es capaz de hacer hermosa literatura contando como son esos escenarios que después trasladará a sus lienzos. «Desde la galería que mira a naciente —escribe— veo llegar hojas desde los manzanos, desde el peral y algunas otras que llegan desde los chopos grandes. Mientras dibujo la mecedora las hojas van entrando por la ventana abierta y parece que se quedan suspendidas un instante, no respiro. Son momentos, en que la mera conciencia de estar presenciando algo tan frágil, me parece que puede romper este equilibrio silencioso. Por eso me aquieto y respiro al ritmo que respira la casa, casi con el compás del aire que entra desde la huerta».

La magia de lo cotidiano y la belleza del sueño
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