jueves. 18.08.2022

El mundo que ve Colinas

El autor presenta ‘Tratados de armonía’ este viernes (20.30 horas) en el Centro Cultural de las Tierras Bañezanas Se trata de la cuarta entrega de un proyecto iniciado hace 30 años

Tratados de armonía es una búsqueda desde que comenzó, porque en este proyecto de Antonio Colinas (La Bañeza, 1946) está su huella literaria y su respirar, donde se mezcla el escritor y la persona. Si se lee desde el principio hasta el hoy al que llega ahora con su cuarta entrega, tal vez no haya conclusiones categóricas, porque no las pretende, pero sí una forma de entender el mundo a través de Colinas con vistas a cualquier sensación como explicación o incógnita. Y hay en su lectura la potencia de la palabra reconocible del autor y una conexión con el lector, que encontrará tanta belleza radical como conocimiento sereno y espíritu crítico. Es, por tanto, un plano total de relato y vida de más 30 años de creación y vida de Antonio Colinas.

Este 8 de julio, a las 20.30 horas, Antonio Colinas presenta el libro en el Centro Cultural de las Tierras Bañezanas. Por tanto, en casa, como si esa búsqueda hubiera encontrado el regreso.

«La mente y la naturaleza constituyen una realidad indivisible, nada oculto puede deducirse por raciocinio». Esta cita de Jung abre Tratados de armonía, cuarta entrega de un proyecto que el poeta leonés Antonio Colinas comenzó hace 36 años y en el que mezcla reflexiones, aforismos, diarios y viajes sobre su visión de la realidad, «de manera radical y a contracorriente».

Así lo considera el autor leonés, Premio Nacional de Literatura en 1982, en una entrevista con Efe.

«Yo ahora veo estos Tratados de armonía como un único libro que admite una lectura global -explica- que me impulsa a seguir escribiendo, a poner de relieve, de manera radical y a contracorriente, mi visión de la realidad. Sin olvidar que el término ‘armonía’ no remite, en mi pensamiento, a la falta de compromiso, a la evanescencia y lo cómodo, sino a algo que viene después de duras pruebas, de dificultad», precisa.

El libro, publicado por Siruela, busca una filosofía de la vida en equilibrio con la naturaleza y la estética, y reúne las tres entregas publicadas: desde la primera de ellas, en 1991, a este nuevo cuarto tratado, con más de 200 nuevas páginas que el poeta, novelista y traductor divide en cinco apartados.

Uno de ellos está dedicado a hacer una lectura del escritor ruso Pasternak, autor de Doctor Zhivago, en el que subraya la radical independencia del intelectual frente a los autoritarismos; otros a los viajes de Colinas a Israel, Palestina y Corea del Sur En la Montaña Kumgang), y un gran apartado final que el autor de Sepulcro en Tarquinia denomina Respirar.

respirar

«En ese afán de conocer, de ir más allá, necesitaba un proyecto global, un desenlace -explica-. Este lo hallé en esa práctica tan oriental que es ‘el respirar’. Las últimas páginas las escribí cuando ya estaba en marcha la pandemia y sin desearlo busqué una solución final que estaba unida a lo que estábamos viviendo. Respirar correcta y conscientemente es la respuesta extrema ante cualquier enfermedad o mal. Quien no respira no vive, nos va en ello la salud física y psíquica», argumenta.

Este apartado de reflexiones está unido a otro título de Colinas, La simiente enterrada. Un viaje a China (2005). «A raíz del covid ironicé al decir que solo me interesaba la China del siglo VI a. de C. Lo que yo busco en la antigua poesía y filosofía de ese país es la palabra que sana y salva. Respuestas que solo Oriente Próximo nos puede dar y no nuestro Occidente», recalca.

«Por el contrario, Oriente, en lo esencial, busca en Occidente lo que ellos no han tenido: un desarrollismo sin medida, explosivo, un sorprendente capitalismo con partido único. Cada cultura busca en los demás lo que no tiene», añade. Los Tratados de armonía son todo un testimonio de la vida de este Premio Nacional de Traducción en Italia (2005) por sus estudios de la cultura italiana y sus traducciones de Quasimodo, y Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, entre otros muchos galardones.

«En los ‘Tratados’ pesa mucho la Historia, pero mucho más la intrahistoria -continúa-, o esa tercera vía que es la de un tipo de conocimiento que sigue los ideales de Verdad y Belleza pero que en ningún momento ignora los temas más vivos de la realidad. Hoy los problemas ecológicos están en todos los programas electorales, aunque no se cumplen. Yo aposté muy pronto por esos temas. Ahora acaba de arder la Sierra de la Culebra con 25.000 hectáreas de bosque virgen, una de las mayores reservas naturales de Europa… n desastre».

Colinas, nacido en 1946 en La Bañeza (León), vive en Salamanca desde hace años, pero ha pasado gran parte de su vida en el Mediterráneo, entre Italia e Ibiza, paisajes que han alimentado su obra y de lo que él ha dado testimonio.

Independiente con una mirada personal y fuera de modas, dice que ha mantenido esa independencia hasta donde ha podido. «Yo expreso y valoro ideas en libertad, pero no soy un ideólogo coriáceo», concluye.

Antonio Colinas nació en La Bañeza, ciudad con la que, a pesar de su trayectoria viajera, siempre ha seguido en estrecho contacto. Poeta, narrador, ensayista, traductor, crítico literario, su obra ha estado siempre abierta a otras culturas, por lo que ésta posee un claro y profundo sentido de universalidad. A la vez, dicha obra siempre tiene sus raíces en su tierra natal. Fiel a la fusión -por él tan defendida siempre-, entre la experiencia de vivir y la experiencia de escribir, entre poesía y vida, su obra literaria no se podría explicar sin su experiencia vital, que pasa -como ha analizado muy bien el profesor José Enrique Martínez, autor de En la luz respirada, la edición crítica publicada en 2004 por la editorial Cátedra- por largas estancias en diversos ámbitos culturales, en los que ha aprendido y con los que ha dialogado, como el sur andaluz (Córdoba), Madrid, Milán(Italia), Ibiza (Islas Baleares) o Salamanca.

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