viernes 22/1/21
Patrimonio

Vídeo | El pueblo que más peleó por su retablo

Valdavida lo recupera tras una larga y azarosa restauración de cinco años
Detalle de una de las pinturas del retablo. ACACIO DÍAZ

La historia del retablo de Valdavida acaba bien. Los vecinos de esta localidad del municipio de Villaselán pusieron todo su empeño en que así fuera. Tras cinco años de una difícil y azarosa restauración, el retablo retornó ayer a la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa.

Hace una década los santos no tenían rostro. El tiempo fue borrando uno a uno los personajes de este retablo del siglo XVI, interesante ejemplo de la primera etapa del Renacimiento español. Una pieza de autoría desconocida y obra de varios maestros, «algunos de primera magnitud», según Máximo Gómez Rascón, responsable de Patrimonio de la diócesis de León, quien ayer supervisó la colocación de la estructura, que en 2015 ingresaba en la ‘uvi’ del Centro de Conservación del Patrimonio, ubicado en el Seminario Mayor.

«Fue como encajar un puzle», explica Rascón. En una mañana ha quedado montado un retablo que esconde en su parte posterior una «ardua labor de ebanistería». Se han recuperado todas las pinturas y eliminado los repintes, aunque en algunas ha sido preciso hacer reintegraciones, «pero con muchísimo respeto al original».

La Diputación, el Obispado, el Ayuntamiento y los vecinos reunieron los 90.000 euros que ha costado devolver su esplendor a esta pequeña joya —donde destacan sus espléndidos relieves—, de una iglesia del siglo XIII que fue de las más devastadas por el famoso terremoto de Lisboa de 1755. De hecho, la torre del campanario tuvo que ser reconstruida en aquella época. Actualmente también está en obras, debido a la aparición de enormes grietas en su estructura que amenazaban con desplomarla.

En 2011 los vecinos de esta localidad de la comarca del Cea dieron la voz de alarma sobre la situación de la iglesia y, especialmente, del retablo. Meses después creaban la Asociación Cultural Fonsagrada con el único propósito de conseguir su restauración. Sin embargo, en 2013 la iglesia ingresaba en la Lista Roja de monumentos amenazados que elabora Hispania Nostra —y de la que aún no ha salido—.

Las obras

Han costado cinco años y 90.000 euros, que pagan la Diputación, el Obispado y Valdavida

En una provincia con cientos de monumentos ‘tocados’ o en ruina, salvar la iglesia de Valdavida, que ni siquiera es Bien de Interés Cultural (BIC), ha sido un verdadero milagro. «El pueblo se lo merece por la ilusión que tenían», aseguraba ayer Rascón, feliz tras haber supervisado la colocación del retablo, que el historiador Ramón Pérez considera de la llamada Escuela de León —que trabajó en San Marcos—; mientras Gómez Moreno, en cambio, lo atribuyó en su día a la escuela de Esteban Jordá.

La iglesia de Valdavida, cuyo campanario está en obras. ACACIO DÍAZ

El templo de Valdavida era hasta ayer el único de los nueve que integran la Ruta de los Retablos Platerescos que no tenía nada que mostrar. Antes de colocar el retablo fue preciso reparar el presbiterio, que a punto estuvo de venirse abajo. Los trabajos sacaron a la luz un artesonado que conserva su policromía. Gómez Rascón piensa que no es el original, sino que se sustituyó, al igual que la espadaña, tras el terremoto del siglo XVIII.

El responsable de Patrimonio de la diócesis ha asegurado que la restauración del retablo de Valdavida ha sido «la obra más compleja que ha pasado por el taller, y hemos restaurado decenas de retablos».

A la iglesia de Valdavida solo le queda ya dar una mano de pintura al interior.

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