lunes. 03.10.2022

«Hasta que el destino llamó a su puerta»

Marian Puente, a pesar de haber sido profesora y de realizar ahora servicios a la comunidad para ayudar a niños y familias necesitados, ha conseguido desarrollar su vocación literaria y ha escrito y publicado dos novelas románticas. La escritora leonesa relata su vida y la trama de ‘Destino’, su segunda obra
                      Bajo el seudónimo de Marian Puente, la escritora leonesa María Antonia Ampudia de la Puente ha escrito dos novelas en los últimos dos años. DL
Bajo el seudónimo de Marian Puente, la escritora leonesa María Antonia Ampudia de la Puente ha escrito dos novelas en los últimos dos años. DL

Marian Puente es solamente un seudónimo. Se formó a partir de la síncopa —supresión de letras centrales— de María Antonia Ampudia de la Puente, su verdadero nombre. Entre otros motivos, con este gesto quiso honrar el apellido de su madre, maestra leonesa. La hija siguió sus pasos y se convirtió también en profesora, en su caso de lengua y literatura. Con esta profesión ha viajado a lo largo de la Comunidad para ejercer, aunque siempre le ha movido también el interés por descubrir nuevas localidades. En los últimos años dejó las clases a un lado para realizar servicios a la comunidad, una especialidad de los equipos de orientación para prestar ayuda a niños necesitados y a sus familias.

Cuando no está ejerciendo su profesión, su vocación literaria le lleva a la escritura, en particular a la ficción romántica, de la que es una ávida lectora. En ese sentido, su primera novela, Puedes confiar en mí (2021), habla de una chica que viaja sola al Madrid de los años setenta, donde, a pesar de las dificultades de su situación y la convulsión del contexto social, termina encontrando el amor. Su segunda y última novela es Destino (2022), con la que continúa explotando su género favorito. La trama transcurre en un pueblo cercano a Cistierna, donde hace años fue profesora, por lo que prefiere mantener en el nombre en el anonimato.

El protagonista de la historia, un ingeniero agrónomo, escapa de la capital para regresar al pueblo de sus abuelos tras perder a su hija y, posterior y consecuentemente, tras divorciarse de su mujer: «No consiguen, mirarse a la cara después del fallecimiento de su hija», relata la autora al tiempo que advierte que su historia contiene algunos momentos dramáticos. En la localidad consigue trabajo de agente forestal y su solitaria y melancólica vida trascurre hasta que «el destino llama a su puerta», indica De la Puente. Una mujer herida acaba en la puerta del protagonista, alguien ha intentado asesinarla. «Ahí —señala la autora del libro— comienza la trama», «cualquier circunstancia te puede cambiar la vida».

A pesar de los viajes, María Antonia Ampudia ha conseguido conciliar su trabajo con el amor. Pero, sin duda, ha conseguido seguir adelante gracias a la ayuda de su difunta madre, quien cuidó de sus hijos mientras que la pareja trabajaba. Pese a todo, además, ha conseguido desarrollar su inquietud literaria. «Escribo porque me siento bien escribiendo. Es como una válvula de escape para mí. Es vivir otra historia», propone la escritora, quien añade que en sus novelas intenta «que el personaje sea real», aunque haya compañeras suyas —dice mientras se ríe— que han leído sus libros y que sostienen que «esos hombres tan perfectos no existen, son ficción». Ella se mantiene más optimista y señala que sí, que pueden encontrarse en la vida real.

Siguiendo la enseñanza de su novela, la escritora propone que sea cuestión de tiempo encontrar esos ‘hombres de ficción’: simplemente habrá que esperar a ver lo que depara el destino.

«Hasta que el destino llamó a su puerta»
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