martes. 05.07.2022
Obras de reforma

San Isidoro cierra por obras

El museo no abrirá entre el 10 y el 24 de este mes para colocar el nuevo sistema de calefacción y el traslado de mobiliario Las obras de reforma concluirán en febrero
                      El Museo de San Isidoro cerrará sus puertas al público este mes durante catorce días. RAMIRO
El Museo de San Isidoro cerrará sus puertas al público este mes durante catorce días. RAMIRO

La reforma del Museo de San Isidoro se encamina hacia el tercer año. Cerrará sus puertas al público durante catorce días, del 10 al 24 de este mes. Hasta ahora, las obras de ampliación del museo se han hecho sin interrumpir las visitas, aunque la pandemia mantuvo el museo ‘confinado’ durante muchos meses. En los próximos días, a puerta cerrada, se cambiará el sistema de calefacción, se reconectará el sistema eléctrico y habrá cambios en el mobiliario, según explica la directora del museo, Raquel Jaén. Y se hace ahora porque «después de Reyes tenemos menos movimiento turístico».

La idea —dice— es terminar la obra civil en febrero. Pero, ni mucho menos, el museo estará listo para mostrar los grandes cambios diseñados por el arquitecto madrileño Juan Pablo Rodríguez Frade. A continuación será el turno del profesor Isidro Bango Torviso, encargado del nuevo relato museográfico de San Isidoro.

Las obras en el museo se han llevado a cabo con el máximo secreto. Durante los trabajos arqueológicos apareció una monumental entrada que fue cegada hace siglos y que será el nuevo acceso al museo. La enjuta puerta que existía hasta ahora se convertirá en un ventanal. Los vestigios aparecidos, como un horno de fundición de campanas y buena parte de los 2.000 años de historia de este enclave, desde época romana a las construcciones civiles y religiosas que representaron el centro de poder del Reino de León, han obligado a rediseñar el proyecto inicial de Rodríguez Frade, autor de la renovación del Museo Arqueológico Nacional, que en San Isidoro ha tenido que improvisar mucho. Todos los vestigios se van a preservar visibles.

La pandemia y los cambios del proyecto inicial han disparado los costes. La Fundación Montemadrid, que sufraga con dos millones la ampliación del Museo de San Isidoro, reconoció que «ha habido que asumir partidas que no estaban contempladas inicialmente, relacionadas con la investigación arqueológica». Los incrementos presupuestarios de la obra han tenido que ser asumidos íntegramente por el Cabildo, que a los 500.000 euros comprometidos tendrá que añadir gastos extras por otros 400.000.

La reforma del museo permitirá triplicar el espacio expositivo —de 1.200 a 3.200 metros cuadrados— y se abrirán estancias que no se enseñaban al público hasta ahora, como la escalera renacentista, el adarve de la muralla, la torre o las galerías altas del claustro Fonseca.

Salas sin barreras arquitectónicas, que permitirán mostrar obras de arte que no se exhibían ahora por falta de sitio, como el ajuar funerario de la infanta Doña María o el Pendón de Baeza, que previsiblemente se enseñará en la capilla más enigmática y secreta de la colegiata, la de la Magdalena, que no se ha abierto nunca al público. Se trata de la capilla de los Díaz, comprada en el siglo XVI por Hernando Díaz al cabildo isidoriano.

La joya del románico, donde se celebraron en el año 1188 las primeras Cortes parlamentarias del mundo y donde Alfonso V promulgó hace mil años el Fuero de León, no disponía de ninguna sala que recreara dos acontecimientos históricos tan excepcionales, algo que cambiará con la reforma.

San Isidoro cierra por obras
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