lunes 19/10/20
Escuela de Arte

El silencio de las vidrieras

La posible cancelación del curso dedicado a una artesanía tan vinculada a León provoca una movilización

El director de la escuela de arte garantiza el normal funcionamiento

La Escuela de Arte atesora más de tres décadas y media de actividad en torno a la conservación, restauración y creación. RAMIRO

Las vidrieras y su artesanía resultan un tema delicado en León hasta el punto de que el ciclo formativo de grado superior que imparte la Escuela de Arte, y Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de León se haya convertido en tema de debate social y de reivindación aunque sea por anticipado en caso de que no se llegara a impartir este curso.

A todos los lados ha llegado que si no se alcanza un mínimo de alumnos, en este caso cuatro matriculados, no se impartiría. Del resto se han encargado las redes sociales, como portavoces de esta demanda, que, de alguna manera, ha hecho que el propio centro, como catalizador de muchas otras actividades en torno al arte en León haya querido realizar diferentes puntualizaciones.

Entre ellas, la del supuesto de forzar la matrícula de alumnos por el mero hecho de cubrir los números necesarios para que el curso se lleve adelante.

Escasez de alumnos

Los Ciclos Formativos de la Familia Profesional de Vidrieras Artísticas tienen baja demanda

De esta manera, y queriendo buscar la precisión y claridad en torno al estado actual de la cuestión, el responsable del centro artístico, Miguel Mielgo Torices, ha comunicado que «como Director de la Escuela de Arte y Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de León debo hacer un serie de puntulizaciones: La Escuela no tiene ‘talleres de vidrieras’ tiene Enseñanzas Artísticas Profesionales, es decir, Ciclos Formativos de Grado Medio (de Pintura sobre Vidrio) y Superior (Vidriera Artística)», explica en primer término, como forma además de determinar el valor académico de los mismos.

«Los Ciclos Formativos de la Familia Profesional de Vidrieras Artísticas desde hace años tienen una baja demanda. A pesar de esta circunstancia, la Consejería de Educación siempre ha autorizado la impartición de los mismos, incluso cuando el número de alumnos ha estado muy por debajo del mínimo establecido», aclara de igual manera Mielgo, para así no dejar en el aire un posible desinterés por parte de las instituciones. En este sentido, añade que «por tanto nadie quiere ‘cerrar nada’, sino todo lo contrario».

En cuanto a la proyección actual del citado programa académico, la propia escuela avanza las hipótesis sobre las que se trabaja, tanto para lo que concierne específicamente al ciclo de Vidriera Artística como lo que en ningún caso afectará al normal funcionamiento de las otras especialidades existentes en la escuela de arte y restauración de León.

Larga trayectoria

«La Escuela de Arte no corre peligro», aclara el director de un centro con 35 años de experiencia

«Si no hubiera alumnado interesado en cursar el ciclo formativo de vidrieras artísticas temporalmente no se impartiría el citado estudio», aclaran ya de antemano ante el escenario actual que se podría dar si no hubiera alumnos. Es más, en palabras del director, «si durante un par de años se diera dicha circunstancia buscaríamos otro estudio que fuera más atractivo para el alumnado y para la ciudad», aclaran.

En cuanto a que se trate de una actividad que o bien por los profesionales dedicados a ello, como lo que representa la propia Catedral de León y el valor universal de sus vidrieras, Miguel Mielgo reconoce que «si bien es cierto, que sería una lástima que desaparecieran unos estudios con tanta tradición en esta ciudad», afirma.

Pero lo que en ningún momento se pone en tela de juicio es el futuro de la escuela. «La Escuela de Arte no corre ningún peligro. Seguiremos impartiendo enseñanzas artísticas como hemos hecho durante más de 35 años», afirma respecto a estas tres décadas y media de funcionamiento en la ciudad de León y desarrollando programas académicos de tanta importancia cultural.

«Nos interesa alumnado que realmente quiera cursar nuestros estudios, y aprender y disfrutar en nuestro centro. No nos interesa matricula de bulto, que se matricule por salvar los talleres y que se dé de baja al mes siguiente», avisa el responsable de la escuela.

«El profesorado y yo mismo pedimos la difusión de sus estudios como enseñanza pública, artística y de calidad. Y es importante que la difusión se haga de una forma precisa», remata.

El silencio de las vidrieras
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