domingo 28/2/21
Un sector diezmado

El último refugio en León para la cultura

EL CIERRE DE MUSEOS Y ESCENARIOS ha dejado diezmada la cultura. El Intituto Leonés de Cultura, El Albéitar y el Auditorio resisten y se han convertido en el último refugio para el arte, la música y el teatro. Espectáculos para una ‘minoría’, debido a los exigentes recortes de aforo y horarios.
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Exterior del Auditorio Ciudad de León. JESÚS F. SALVADORES

Son la resistencia. El Albéitar, el Instituto Leonés de Cultura (ILC) y el Auditorio se han convertido en el reducto de la cultura. Los últimos museos y salas que están haciendo frente a la pandemia y a la férrea política de cierres decretada por la Junta, que empezó echando ‘la trapa’ a sus propios museos y bibliotecas, como el Musac y el Museo de la Minería de Sabero. También están cerrados el Museo Gaudí Casa Botines y el de San Isidoro, así como el Teatro San Francisco y la Fundación Cerezales. Hace meses que locales de música en directo como el Gran Café no programan actuaciones. Los cines Odeón están cerrados y los Van Gogh solo abren —la primera sesión— los viernes, sábados y domingos.

El Auditorio Ciudad de León alza el telón el martes para inaugurar un nuevo ciclo de las Músicas Históricas, de la mano del maestro Jordi Savall, una de las personalidades musicales más polivalentes de su generación. El Auditorio no tiene más espectáculos a la vista hasta el 9 de febrero, con el segundo recital de este ciclo, a cargo de la Accademia Bizantina.

El Albéitar ofrece esta semana cine, música y teatro, además de la exposición A fondo, que reúne una selección de fondos pictóricos del Instituto de Estudios Bercianos. Mañana El Albéitar proyectará la cinta de animación La joven sin manos, de Sebástien Laudenbach; el miércoles, dentro del ciclo de cine sobre adaptaciones literarias recientes, proyectará la película Polina, bailar su vida, de Angelin Preljocaj; el jueves, tendrá lugar un concierto a cargo del grupo vasco Ghost Number, que, con un pie apoyado en el country & western, el swing y el blues de los años 30 y 40, tratan de adentrarse en terrenos menos explorados y más contemporáneos, añadiendo influencias de Europa del Este o de calypso caribeño; el viernes se proyectará el documental del mes, Lo que no te mata, del director belga Alexe Poukine, una película coral que expone, desde el punto de vista de las mujeres y sin victimizarlas, las sensaciones contradictorias y las consecuencias después de una violación o de una agresión sexual en la que el violador no es un desconocido. La programación de El Albéitar la cierra el sábado la obra teatral Segaremos ortigas con los tacones, a cargo de la compañía Contrahecho Teatro, un texto atrevido y transgresor sobre mujeres atadas a una cruda realidad.

El ILC mantiene abiertos el Museo Etnográfico Provincial, en Mansilla de las Mulas; y el monasterio de Carracedo; y en la capital leonesa, la biblioteca, la Sala Provincia, donde puede verse hasta el 24 de febrero la exposición fotográfica The End, en la que Cecilia Orueta muestra el fin de la minería; y el Centro Leonés de Arte, con Gente corriente, de Luis Ángel Vidal Manceñido, y Paraíso perdido, de Jonathan Notario.

La cultura que vino en tráiler

Hasta el 18 de febrero León cuenta con la exposición que puede verse en el gigantesco tráiler aparcado frente al Auditorio. Se trata de la muestra itinerante Picasso. El viaje del Guernica, organizada por el Museo Reina Sofía y la Caixa, que relata el periplo de una de las obras más icónicas: desde 1937, cuando Picasso la pintó para la Exposición Universal de París, hasta 1981, cuando el cuadro pudo recalar en España. Durante más de cuatro décadas la pintura ‘rodó’ por medio mundo, desde Oslo a Nueva York, pasando por Estocolmo, París, Londres, Múnich, Los Ángeles, Chicago, Milán o Sao Paulo.

El último refugio en León para la cultura
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