jueves 27.02.2020
CULTURA

Una historia para el olvido

El escultor leonés Amancio González presenta en la Biblioteca Pública la exposición de algunas obras de uno de sus proyectos más ambicioso, ‘El Rostro de las Letras’.
Una historia para el olvido

Antonio Gamoneda será doblemente protagonista en la inauguración de la muestra El Rostro de las Letras, del escultor Amancio González, que se presenta en la Biblioteca Pública, de la calle de Santa Nonia. Él es uno de los escritores retratados por el artista y será también quien prologue el acto con sus palabras.

En la muestra se presentan diez bustos, nueve de ellos en su original de barro y uno, el de Luis Matero Díez, fundido en bronce. Fue un ambicioso proyecto que murió, como tantas cosas en esta provincia, «por falta de financiación. La idea -dice el escultor- era que hubiera despertado el interés de alguna institución, y que ella se hubiera encargado de patrocinarlo. Pero no encontramos ningún tipo de interés, ni siquiera el de la curiosidad. Incluso tenía la idea de que el proyecto siguiera con una segunda fase, pero fue imposible acabar la primera… así que no hubo más historia».

En la exposición podrán verse los retratos modelados en barro por Amancio de, González de Lama, Antonio Pereira, Elena Santiago, Antonio Gamoneda, Merino, Victoriano Crémer, Antonio Colinas, Basilio Fernández y Juan Carlos Mestre, y el de Luis Mateo Diez en bronce. «Para mí -explica Amancio- ha sido un trabajo muy importante porque nunca había hecho retrato. Este fue mi primer acercamiento al rostro humano, era algo que me faltaba. Pretendía llegar al retrato a través del conocimiento de la persona, primero de una forma académica, que es la que en realidad nos hemos quedado, para posteriormente trabajar sobre ellos de nuevo de una manera más libre, más en consonancia con mi estilo». Dentro de la exposición se ha hecho una recreación del taller con una torneta de píe, un busto a medio hacer y algunas herramientas. También se explica el proceso de la cera perdida, con un molde de silicona, escayolas y unas ceras. «La intención -dice- es que sea una exposición didáctica mostrando el proceso de realización de una escultura en bronce a partir del barro». Diez rostros de maestros de las letras fruto del laborioso modelado de las manos de Amancio, quien ha dejado la singular impronta de sus huellas en cada una de las figuras, pudo se otra la historia pero aquí nos hemos quedado.

Una historia para el olvido