jueves 26/5/22

Viento sonoro contra la lluvia

Dirigidos por Juan Luis García, componentes de las JJ MM de la Universidad protagonizan un concierto urbano en el Archivo Histórico, que cumple 60 años
                      La banda de vientos de las Juventudes Musicales, ayer, tocando en el Archivo Histórico. RAMIRO
La banda de vientos de las Juventudes Musicales, ayer, tocando en el Archivo Histórico. RAMIRO

El patio de butacas, la acera de enfrente. El escenario, los balcones del Archivo Histórico. La lluvia, inesperado efecto natural. Y los peatones por la plaza Puerta Castillo, secundarios de lujo para el concierto urbano de viento que las Juventudes Musicales ofrecieron para iniciar los actos de conmemoración de los 60 años del Archivo Histórico Provincial de León. Llovía al mediodía de ayer a ritmo de música y lo incómodo se convirtió en insólito, apetecible, y aunque los que desconocían el acto se paraban para descifrarlo, la música nunca es un objeto sonoro no identificado, sino que sirve para lenguaje sensorial que entiende e hipnotiza a todo el mundo. Juan Luis García llevaba la batuta de ese concierto invisible (hasta que se levantaba la cabeza y se adivinaba a los músicos), que se empezaba a escuchar levemente ya desde San Isidoro y luego se escapaba por el Arco de la Cárcel, como si fuera en dirección a San Mamés, y quién sabe si hacia la Universidad, lugar de origen de estas Juventudes Musicales de la Universidad de León, en este caso desde su sección de vientos y que son un lujo local.

El repertorio consistió en algo muy específico. Una pieza de Gioacchino Rossini: Le Rendez-vous de chasse, y una selección de piezas para trompas de caza de un tratado francés de 1835.

Según explicaba el propio Juan Luis García, se trata de un repertorio que preparan para Emsemble de metales (trompeta, trombas, trombones y bombardino) al hilo de este evento en el archivo.

La filosofía de este evento organizado por el Archivo Provincial de León tiene el carácter histórico de rescatar los llamamientos que se hacían a la población ante determinadas situaciones, que son todavía reconocibles por ejemplo en el repique de campanas en las iglesias cercanas. En el caso de multitud de países europeos, este llamamiento se realizaba desde los castillos con instrumentos de viento.

Y algo así ocurrió ayer en León. Porque se hizo sonar que una entidad pública leonesa de gran valor cumple 60 años. Y desde ese edificio que preside la plaza sonó música de viento para el cumpleaños del archivo histórico, ahí donde se guarda lo que pasó en la provincia y que ya puede empezar a contar que la música sí se puede enviar a luchar contra los elementos.

Viento sonoro contra la lluvia
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