sábado 4/12/21
Maridaje perfecto

El vino y la música rock maridan en Gordoncillo

Balacera lleva su audiolibro ‘Rock and Roll por el artículo 33’ a Gordonzello en una apuesta más de la bodega por la cultura
                      Los asistentes difrutando del vino de Gordonzello con Balacera actuando al fondo. MEDINA
Los asistentes difrutando del vino de Gordonzello con Balacera actuando al fondo. MEDINA

El vino y la música rock demostraron ayer en Gordoncillo que pueden tener un maridaje perfecto. Más de un centenar de personas disfrutaron de la presentación del audiolibro de Carlos Balacera Rock and Roll por el artículo 33 en las instalaciones de la bodega Gordonzello, en lo que según explicó su gerente, José Manuel Fernández, «es una apuesta más por la cultura, algo que siempre hemos tenido claro en Gordonzello».

La jornada comenzó a las doce del mediodía con una visita guiada a las instalaciones en la que los asistentes pudieron conocer de primera mano todo el proceso de elaboración del vino desde su llegada desde los viñedos, a la estancia en los depósitos, envejecimiento en las barricas, zona de embotellado... Una experiencia desconocida para la mayoría.

Después llegó el plato fuerte. Mientras el público disfrutaba de los excelentes vinos blancos de uva Albarín y rosados y tintos de Prieto Picudo, Carlos Balacera y su banda La Última Tripulación, ponían las notas musicales, al tiempo que iban explicando la historia de cada canción. Una manera distinta pero, a todas luces, exitosa de escuchar música en directo, todos sentados como aún impone la prudencia en estos tiempos en los que todavía está presente la pandemia de Covid-19.

La jornada se remató con una comida típica de temporada a base de patatas con costilla y setas, para alargarse con un café torero hasta bien entrada la tarde.

Rock y vino, vino y rock, maridaje perfecto. Lejos quedan ya otros tiempos en los que estos dos ámbitos se tenían mutua desconfianza. Ayer demostraron todo lo contrario. Y eso que cada asistente tuvo que pagar por estar presente en el evento, lo que realza aún más, si cabe, su interés. A buen seguro, como se pudo apreciar en sus caras y comentarios, la mayoría se marcharon satisfechos por haber saboreado un día para el disfrute de todos los sentidos: oído, la vista, el olfato, el tacto y el gusto.

El vino y la música rock maridan en Gordoncillo
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