miércoles 11.12.2019
Balonmano | Copa EHF

Al Ademar le toca remontar en casa

El equipo leonés no tuvo su mejor día y dobló la rodilla ante el equipo húngaro del Balatonfüredi que fue superior tanto en ataque como en defensa 
El lateral zurdo David Fernández.  FERNANDO OTERO
El lateral zurdo David Fernández. FERNANDO OTERO

El Abanca Ademar tendrá que darle la vuelta a la eliminatoria ante el Balatonfüredi el próximo sábado en el Palacio (19.30 horas). Los leoneses cayeron en la pista de un conjunto húngaro que aprovechó los errores del rival para cortar la racha de once victorias seguidas (30-27).


No funcionó la defensa, que sufrió de lo lindo, incapaz de bloquear la conexión con el pivote. Topic hizo mucho daño desde los seis metros. Tampoco estuvieron cómodos los de Cadenas en el ataque posicional. La envergadura física del bloque magiar enturbió las transiciones ofensivas.

 

Solo las individualidades de jugadores como David Fernández y Feuchtmann dejaron vivo el objetivo de alcanzar la fase de grupos. La herida pudo ser mayor.

 

Cadenas lo intentó incluso con el norteamericano Doldin para equilibrar los centímetros del Balatonfüredi en la zona del pivote, pero las pérdidas frustraron la remontada del conjunto leonés, siempre a remolque en el marcador, excepto en el 0-2 con el que se presentó el partido. Ni Slavic ni Patostky aportaron como en los compromisos anteriores.

 

Aún así, tuvieron alguna opción tras el descanso, pero o estrellaban el balón en el portero rival o lo mandaban a las nubes, si no lo habían perdido antes. Esa fue su principal condena, el escape de agua por donde naufragó el Abanca Ademar, que más allá de esta derrota, la segunda de la temporada, puede perfectamente devolverle el golpe al Balatonfüredi el próximo sábado en el Palacio, aunque antes visitarán la complicada pista del Cuenca, un rival directo por la Copa Asobal de diciembre.

 

Más kilómetros para las piernas. Ese desgaste, lógico tras tanto viaje ‘low cost’, pasó factura en el peor momento y ante un contrincante muy físico y sobrado de centímetros. Marchán lo sufrió en sus propias carnes. Apenas tuvo incidencia en el juego. Lo maniataron desde el principio.

 

Si no llega a ser por la aportación ofensiva de David Fernández, máximo artillero del encuentro con ocho dianas, y de Feuhctmann, que firmó otros seis, la eliminatoria habría entrado en el terreno de las grandes gestas.

 

Estuvo en el alero. De hecho, los húngaros ganaban de cuatro goles (29-25) a falta de tres minutos para el final y con un jugador más sobre la pista. Una buena defensa y el tanto de Feuchtmann, tras tiempo muerto, rebajaron hasta los dos tantos la diferencia.
Pudo Jaime Fernández poner a los leoneses a solo uno pero estrelló su contraataque contra Bölz, y cuando el duelo agonizaba Nemeth convirtió el definitivo 30-27. Tres goles de distancia que reflejan lo sucedido en el primer asalto de la eliminatoria europea, a pesar de que el partido comenzó de cara. Un par latigazos consecutivos de David Fernández permitieron un parcial de 0-2 nada más encenderse el choque. Apenas duró un suspiro. Lo que tardó el Balatonfüredi en ajustar su línea defensiva. Cinco goles seguidos del equipo magiar, impulsado por la efectividad de Topic y Shynkel, dejaron al Ademar contra las cuerdas.

 

El técnico de Valdevimbre paró el encuentro a los 20 minutos. No le gustaba nada lo que acontecía sobre el parqué. Los húngaros marcaban casi sin querer y al conjunto leonés le costaba demasiado perforar la red de un jovencísimo Ando.

 

Parecía que ese tiempo muerto había surgido efecto cuando en la reanudación Mario López desde los siete metros, y Feuchtmann, en una acción personal, firmaron el 5-4. Pero esa frontera de un tanto resultó insalvable. Fue lo más cerca que estuvieron. Tampoco consiguió el Balatonfüredi poner tierra de por medio, a pesar de que los de Cadenas dieron muchas facilidades en el peor encuentro del curso. En algún momento tenía que llegar esa mala tarde después de un primer tramo de campaña prácticamente inmaculado.

 

No hay tiempo para lamentarse. El miércoles hay otra cita importante, ante Cuenca a domicilio. La Copa Asobal está en juego. Y el próximo sábado regresa la EHF a León, donde el Ademar deberá superar esos tres goles para estar en la liguilla y asegurarse así unos cuantos partidos más bajo el influjo europeo.

 

Para ello, habrá que recuperar la versión mostrada durante los dos últimos dos meses. Y eso que las lesiones lo han condicionado todo. Ayer faltó Carrillo y Acacio. Además Pedro Martínez Camí apenas pudo ayudar a sus compañeros por las molestias que arrastra en el tobillo. Cadenas lo necesita. Sobre todo ahora, cuando se enfrentan al tramo más complicado de la primera vuelta.

Al Ademar le toca remontar en casa
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