lunes 23/5/22

Tras el escándalo del jueves en el Camp Nou, con la presencia de entre 25.000 y 27.000 aficionados alemanes de los 79.468 que asistieron al partido de vuelta de cuartos de final de la Liga Europa entre el Barça y el Eintracht, a partir de ahora las entradas para los encuentros de competiciones internacionales que dispute en su campo el equipo azulgrana serán nominativas. Así lo anunció el presidente del Barcelona, Joan Laporta, quien reconoció que fue «una vergüenza que no se puede volver a repetir» y calificó lo ocurrido como «indignante» y «muy grave».

«Como culé, me siento avergonzado de lo que he visto, porque había muchos aficionados del otro equipo y menos de los nuestros. He sentido vergüenza», admitió Laporta, tras desvelar que el Barça puso a la venta 34.440 entradas y envió al Eintracht las 5.000 que correspondían al rival por normativa Uefa.

Laporta insistió en que no vendió directamente localidades a aficionados germanos, «porque no podían ser compradas con tarjetas de crédito alemanas ni desde una dirección de Internet alemana». «Es una evidencia que quienes compraron las entradas se las hicieron llegar a los seguidores del Eintracht», lamentó Joan Laporta, mientras el club catalán descarta que las llamadas «situaciones no deseables» hayan sido causadas por los turoperadores que habitualmente venden localidades a turistas. «Desde hace años el FC Barcelona trabaja con turoperadores oficiales, pero tienen un paquete de entradas reducido. Tenemos que analizar qué ha pasado con las entradas online, quién las ha comprado y por qué han llegado a los alemanes», reclamó la vicepresidenta del área institucional del Barcelona, Elena Fort.

El club puso a la venta las más de 25.000 entradas que correspondían a los socios que esta temporada, como consecuencia de la pandemia, se acogieron a un año de excedencia de su abono, además de las localidades que se liberaron gratuitamente antes del partido. «No busco culpar al socio. El responsable máximo es el club», aclaró la portavoz de la directiva, que confirmó que por la venta de entradas para el partido ante el Eintracht la entidad culé recaudó 3,5 millones de euros, «un dinero difícil de digerir teniendo en cuenta lo que ha pasado». Mientras, se continúa investigando por qué y cómo han fallado los sistemas de control.

Al Barça aún le duele la Liga Europa