martes. 06.12.2022

El ‘caso Djokovic’ sube de tensión

Defensores y detractores del serbio se posicionan tras la decisión de las autoridades australianas de obligarle a abandonar el país «No está cautivo. Si quiere irse, puede»
                      Una pancarta de apoyo a Djokovic delante del hotel de Melbourne en el que está alojado. CARRETT
Una pancarta de apoyo a Djokovic delante del hotel de Melbourne en el que está alojado. CARRETT

Novak Djokovic continúa retenido en un hotel de Melbourne, pero el mundo a su alrededor no para de sacudirse. Mientras el serbio espera a que el lunes se celebre la vista que decidirá si tiene que abandonar Australia o no, su caso se ha convertido ya un asunto internacional de proporciones bíblicas. Ni batir el récord de títulos de Grand Slam de Roger Federer y Rafa Nadal le hubiera generado tantos titulares como lo está haciendo su llegada al país oceánico.

El número uno del mundo está reuniendo adeptos serbios en las inmediaciones del hotel en el que le ha recluido el Gobierno australiano, que ya le ha procurado la solución más inmediata al problema al escuchar a su padre, Srdjan Djokovic, exigir su libertad desde Serbia. «Djokovic no está cautivo. Si quiere irse, puede hacerlo cuando quiera. Es libre para ello y las fuerzas fronterizas se lo permitirán», aseguró este viernes la ministra australiana de Interior, Karen Andrews.

Tal es la magnitud del ‘caso Djokovic’ que ya salpica a otros jugadores y estamentos. La tenista checa Renata Voracova, número 81 del ránking de dobles, se ha quedado sin visado, pese a que llevaba ya varios días en Melbourne. Las autoridades han aplicado la misma medida que con Djokovic, pese a que la dejaron acceder al país en primera instancia, y han entendido que haber pasado el coronavirus en los últimos seis meses no es razón suficiente para recibir la exención médica. Voracova se encuentra retenida en el mismo hotel que Djokovic y el Gobierno checo ha anunciado que la tenista se bajará del torneo y abandonará el país próximamente.

Las autoridades australianas investigan ahora a más jugadores que habrían utilizado la misma razón que Djokovic y Voracova para entrar en el país, mientras que los medios desvelan que el culpable de todo este malentendido es el propio Abierto de Australia. Según ha trascendido en las últimas horas, la organización del primer Grand Slam de la temporada envió a los tenistas hace meses los requisitos para pedir una exención médica en caso de no estar vacunados. Entre esas razones, además de padecer problemas cardíacos, reacciones alérgicas a la primera dosis y haberse sometido a una cirugía recientemente, se incluyó haberse contagiado en los últimos seis meses. Sin embargo, el Gobierno retiró esa última razón, pero los tenistas no fueron notificados del cambio.

Apoyos al serbio

En esta vorágine de acontecimientos, Djokovic ya se ha pronunciado, brevemente y sin detallar mucho su estado, ya que es su padre el que está sirviendo de altavoz, con ruedas de prensa en Belgrado rodeado de los trofeos de su hijo. «Muchas gracias a todo el mundo por vuestro constante apoyo. Puedo sentirlo y es muy apreciado», dijo Djokovic en un mensaje en Instagram.

Y para sorpresa del serbio, ha recibido el apoyo de uno de sus grandes críticos en el circuito, el australiano Nick Kyrgios. «Me vacuné porque quería proteger al resto y la salud de mi madre, pero la forma en la que se está manejando la situación de Novak es muy mala. Solo veo memes, titulares... Él es uno de los mayores campeones, pero al fin y al cabo es también humano». También se ha sumado al apoyo a Djokovic el estadounidense John Isner.

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