miércoles 21.08.2019
la clave

Cuando no hay brillantez, eficacia

Aunque en la primera mitad el Abanca Ademar tuvo minutos de juego realmnente brillantes en ataque posicional de la mano sobre todo de un inspirado Sebas Simonet, en la segunda tocó sufrir y nadar contracorriente. Y ahí es donde se ve el paso adelante que ha dado el equipo, su madurez y su crecimiento. Cuando pintan mal las cosas el equipo no se descompone ni opta por la precipitación sino por la eficacia. Sintió en la recta final la respiración en la nuca del Anaitasuna pero supo resolver con eficacia.

Cuando no hay brillantez, eficacia