jueves 2/12/21
El de Sáenz de Miera volverá esta tarde a ser Palacio de la Lucha, en corro que se ha propuesto ser uno de los mejores en décadas. A. B.

A. Barreñada | León

Palacio de Deportes, ocho de la tarde: llegó el momento culmen en la convocatoria puesta en pie, con gran esfuerzo y entrega, por la Montaña y por la lucha leonesa. Es la hora del “Gran corro ¿Hay quién luche?”, como lo han querido llamar sus creadores, vinculándolo a través de ese nombre con lo más imperecedero de los aluches, a la vez que se han propuesto dotarlo de las innovaciones que permitan, como es su voluntad, actualizarlo.

“Carlos Víctor Fernández Llamazares” es la suma de los dos autores del “Desafío Lucha por la Montaña. Así figuran en las redes sociales unidos, y voluntariamente “con-fundidos”, Carlos el de La Vecilla y Víctor el de Valderrueda: hace casi un año se propusieron poner en marcha una iniciativa que sirviera para revindicar, de manera activa y no contemplativa, su tierra y una de las señas de identidad que en ella pervive, que merece mejor vivencia y que puede ser efectiva para revitalizar a ese territorio, no circunscrito a marco estrecho: en este combate “Montaña” es todo León.

Corro de desafío, de reto, del que el Montaña-Ribera es singular referente. De él se ha tomado lo básico y desde él se han planteado las novedades: “A diferencia del tradicional Montaña-Ribera donde el luchador vencedor permanece en el corro, el sistema de puntuación en esta ocasión será similar al de la Liga de Invierno por equipos. En base y juvenil un solo combate por cada luchador, a enfrentamiento directo, en el que el vencedor del combate suma un punto a su selección. En caso de empate ninguno de los luchadores suma el punto”, figura en el reglamento elaborado, donde se añade “llegados a la categoría sénior hay dos luchadores y dos luchadoras por cada peso, excepto en el caso de semipesados, donde no hay categoría femenina. Los enfrentamientos serán a dos vueltas, primera vuelta A-B y C-D y al término de todos los combates una segunda vuelta A-C y B-D”.

Se luchará a un tiempo máximo de minuto y medio, sin medias caídas (“ni en caso de suelta”), a dos enteras. El total será pues de cuarenta y tres enfrentamientos, estimándose una duración no superior a la hora y media.

Dylan Álvarez, benjamín de la Montaña, lanzará el antiguo reto; Javi Mondelo lo recogerá por la Ribera. Desde los de menos años y no menor luche, hasta los “gallos” más señeros cuya relación figura en tabla adjunta. Todos de nuevo unidos en causa que lo merece.

La puesta en escena, la presentación, se ha considerado como uno de los aspectos susceptibles de mejora con respecto a lo habitual y en ello se pretende hacer especial incidencia. El objetivo, ganar para la lucha.

Reto, nada fácil, llenar el Palacio; para lo fácil no se hizo la Lucha. Lo que ya se ha logrado sería por sí digno del mayor reconocimiento, pero el Desafío sólo ha comenzado.

El Desafío hace norte y cumbre