jueves. 09.02.2023

España rinde mejor con un ‘9’

Morata demostró ante Alemania que con un punta nato La Roja puede ser más letal La apuesta en defensa por Rodri ha dejado inéditos a Eric García, Pau y Guillamón
                      Morata ha anotado en los dos partidos que ha disputado España... y saliendo desde el banquillo. MARTÍN
Morata ha anotado en los dos partidos que ha disputado España... y saliendo desde el banquillo. MARTÍN

Los análisis en un torneo tan intenso como un Mundial son siempre cortoplacistas, con partidos cada cuatro días en los que todo el trabajo previo se puede ir al traste en un parpadeo. Un error, y las matemáticas ya no cuadran. No hay tiempo para los exámenes sosegados porque en cuanto el árbitro pita el final de un encuentro ya se piensa en el siguiente, en la entidad del rival, en cómo hacerle daño, en quién es su futbolista franquicia y cómo frenarlo.

Si ese duelo es además el último del grupo, a las cábalas deportivas hay que sumarle las combinaciones numéricas para asegurar la clasificación. España tiene muy bien encarrilado el pase a los octavos después de la histórica goleada ante Costa Rica y tras un empate ante Alemania.

Han sido dos choques en las antípodas por la enorme diferencia en el potencial de los adversarios y por el guion de la película de ambos. Pero la reivindicación de Álvaro Morata en la gran jaima del Al Bayt Stadium ha reabierto el debate sobre el ‘falso 9’, la apuesta del seleccionador frente a los ticos y en la primera parte ante los germanos. Y la predilección de Luis Enrique por el reconvertido centrocampista Rodri como compañero de Laporte ha situado los focos sobre el eje de la defensa, en la que los otros tres centrales naturales además del exfutbolista del Athletic, Eric García, Pau Torres y Guillamón, todavía no se han estrenado. La medular es de momento la línea más reconocible, con Busquets, Pedri y Gavi como un trío que parece intocable. El jueves llega Japón. Con el pasaporte para las eliminatorias todavía por sellar, el duelo servirá para comprobar si las preferencias del técnico son inamovibles.

El asturiano había anunciado cambios para medirse a la ‘Mannschaft’ después del estreno en la Copa del Mundo, aunque los hechos han demostrado que jugó al despiste.

La única variación en el once, Carvajal por Azpilicueta en el lateral derechotratar de desorientar a los alemanes en las inmediaciones del área. El catalán del Leipzig es una garantía en las grandes citas internacionales y es uno de los ojitos derechos del entrenador por su versatilidad para moverse en banda y en la zona central del ataque. Abrió el marcador ante Costa Rica y solo una magistral intervención de Neuer evitó que volviera a hacerlo en el segundo compromiso del grupo.

Sin embargo, algo vio Luis Enrique ante los germanos que no le convencía. Las llegadas de La Roja eran esporádicas, chispazos de calidad, pero no había continuidad, el axioma de su ideario, el que define un estilo muy definido e innegociable. Y entonces llamó a Morata, el único punta puro de la plantilla —los otros siete atacantes son extremos—.

UN CAMBIO OSTENSIBLE

De repente el escenario fue otro muy diferente. El balón rodaba con soltura. Los jugadores españoles, hasta entonces agarrotados, empezaron a estar sueltos, a hacer lo que saben. El madrileño, cuestionado allá donde va, abrió nuevas vías para sus compañeros y aprovechó su oportunidad en el mejor escenario posible. No sólo hizo el gol que metía transitoriamente a La Roja en octavos, sino que dio un vuelco al panorama y asumió los galones que reivindica.

El ataque es así uno de los enigmas a resolver de cara al choque con Japón. ¿Habrá otra vez ‘falso 9’ y Morata mantendrá el rol de revulsivo como hasta ahora, o el seleccionador le hará titular y sacrificará a uno de los interiores, Ferran o Asensio con toda probabilidad? El jueves el misterio quedará desvelado.

España rinde mejor con un ‘9’
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