sábado 19/9/20
Fútbol | Liga de Campeones

Otro fiasco del Atlético de Madrid en Lisboa

Leipzig 2 Atlético de Madrid 1. El Atlético se sobrepuso al tanto inicial del Leipzig a través del talento de Joao Félix pero se topó de nuevo con el drama en un gol alemán
El portero Jan Oblak no puede ocultar su decepción tras la eliminación sufrida ante los alemanes en Lisboa. MIGUEL A. LOPES
El portero Jan Oblak no puede ocultar su decepción tras la eliminación sufrida ante los alemanes en Lisboa. MIGUEL A. LOPES

Definitivamente, al Atlético de Madrid no le beneficia el papel de favorito, apartado, cuando más responsabilidad sentía y cuando más opciones se le presuponían, de la Liga de Campeones por un rebote en el minuto 87, en el 2-1, y por el Leipzig; un equipo con mayúsculas que causó el fiasco del conjunto rojiblanco, al que doblegó con la determinación del que no tiene nada que perder... Y sí mucho por ganar (2-1).

De forma cruel, quizá sí, con un gol en propia puerta de Stefan Savic en el minuto 87; en el momento más inesperado, probablemente también, porque era cuando el Atlético parecía más entero tras un largo recorrido sometido por su adversario. Pero tampoco nada extraño en el global de todo el partido. Fue mejor el Leipzig.

El Atlético tiene límites esta temporada. Por mucho que Jan Oblak le haya dirigido mucho más lejos de lo que mereció en Anfield, por mucho que haya crecido de forma indudable tras el parón del Covid-19 o por mucho que la increíble irrupción de Marcos Llorente le haya aportado unas posibilidades ofensivas que le han hecho más incisivo.

Otra vez Joao
Tiene 20 años. Pero el fútbol no depende ni de la edad ni de la experiencia

El año de «transición» que proclamó Diego Simeone apunta en ese sentido. Necesita tiempo, seguro. También necesita otras muchas cosas más el Atlético, que desde hace tiempo ‘vive’ por la ‘Champions’.

Uno es Yannick Carrasco, activo al principio y difuminado al final. Por su ocasión en la primera parte, la mejor -casi la única-, el equipo aligeró el peso de un partido que no iba para el lado que quería. Y por sendos cabezazos de Savic (después sufrió una brecha en un potente golpe con Halstenberg) y de Giménez demostró que el balón parado también es una destreza que puede manejar con soltura.

Adiós a la Champions
El sueño colchonero se consume a las primeras de cambio de nuevo en territorio portugués

Hasta ahí. Fue un paréntesis que rehizo un rato al Atlético, que pidió un penalti -riguroso si lo hubiera pitado- a Saúl. Pero no igualó ni mucho menos el partido sobre el terreno. Nada más lo frenó. Kevin Kampl fue el dueño absoluto del medio. Aun así, el bloque de Simeone, casi siempre a la espera de su adversario, sin ocasión de presionar o de contraatacar, incluso con la pelota como un elemento casi ajeno, contuvo bien a su oponente, que no exigió ni una parada de Jan Oblak en el primer tiempo. La mejor noticia.

La peor, por el contrario, estuvo en el sector opuesto del campo durante 50 minutos. En el ataque. Marcos Llorente casi ni tocó la pelota. Y eso en la actualidad es un déficit casi inasumible para el Atlético. Ni entre líneas ni en carrera, su equipo no le encontró, también por la buena presión y posicionamiento de su contrincante. Con Diego Costa conectó algo más, pero cualquier comparación entre su mejor pasado y su presente sólo genera melancolía y frustración.

Hasta el 1-0 en contra, Simeone no movió el banquillo. Entonces sí recurrió a Joao Félix, que, aún con su intermitencia indudable de todo el curso, puede proponer registros que urgen en el Atlético, más aún en partidos como el de este jueves. Tiene 20 años. Pero el fútbol no depende ni de la edad ni de la experiencia. Depende del talento. Y el suyo es innegable.

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