sábado. 04.02.2023

Fin de ciclo en Catar, ¿afecta a la Cultural?

Gastó 200.000 millones de euros para organizar su Mundial, el más caro de la historia, y vio a su selección eliminada en menos de una semana, la salida más rápida Inquieta la continuidad de Aspire en el club leonés
Mohd Khalifa M.F. Al Suwadi, presidente de la Cultural, junto a Felipe Llamazares, director general. RAMIRO
Mohd Khalifa M.F. Al Suwadi, presidente de la Cultural, junto a Felipe Llamazares, director general. RAMIRO

Catar se convirtió en la primera selección eliminada de su Mundial. Después de seis días de campeonato y dos jornadas de la fase de grupos, Senegal provocó la segunda derrota de la anfitriona por 1-3, añadida a la primera sufrida en la inauguración del Campeonato del Mundo frente a Ecuador (0-2). Ya apeada, Catar consumó ayer su tercera decepción al caer ante el combinado de Países Bajos (0-2), con lo que culmina su única participación en un Mundial, gracias a ser la anfitriona, y entra en la historia como la primera organizadora en perder el partido inaugural. Además, se une a Sudáfrica como las únicas que han caído en la fase de grupos, aunque en 2010 los africanos cosecharon una victoria y un empate en sus tres encuentros. Gastó 200.000 millones de euros para organizar su Mundial, el más caro de la historia, y vio a su selección eliminada en menos de una semana, la salida más rápida.

Tras consumarse el fracaso de la selección asiática, ahora inquieta, y mucho, a León que Catar, sinónimo de Aspire, pueda desamparar a la Cultural y a su continua inversión desde que se hizo cargo de un club al borde de la desaparición en diciembre de 2015, justo hace siete años.

Catar ha consumado la salida más rápida de una anfitriona en los 92 años de historia de la Copa del Mundo y ha confirmado que la riqueza no tiene nada que ver con los éxitos deportivos, que tienen que cumplirse sobre un terreno de juego.

Catar nunca se había clasificado para un Mundial antes de ser elegida para organizarlo en 2010. Una de las grandes beneficiadas por esta decisión ha sido la Cultural y Deportiva Leonesa. La Academia Aspire de Catar determinó fijarse en León y en su equipo de fútbol, la Cultural, para formar a futbolistas con el objetivo de prepararlos para acometer el mayor evento futbolístico del mundo. Tarek Salman, Mohammed Waad, Assim Madibo, Almoez Ali y Khalid Muneer. Los cinco tuvieron durante los diez primeros días una característica común: participaron en el Mundial con la selección de Catar y en algún momento de sus carreras se integraron en las plantillas de la Cultural, de su filial el Júpiter Leonés y del Atlético Astorga. Por León, durante los últimos siete años, pasó una hornada de jugadores del país asiático en la búsqueda de una formación con vistas al Mundial, a su Campeonato del Mundo.

El fútbol del combinado anfitrión, Catar, quiso progresar en el aspecto futbolístico en la última década. Desde que Catar fue elegida en 2010 para albergar el Mundial, la Federación de Fútbol catarí inició una misión a largo plazo para potenciar el nivel futbolístico de sus jugadores. Trató desde el principio de ejecutar una revolución formativa desde dentro, pero también con el ojo situado fuera de sus fronteras.

Entonces echó su mirada en la Cultural, actuando de mediador Iván Bravo, exvicepresidente de la Cultural y en la actualidad uno de los dueños de la AD Alcorcón (en la misma categoría de Primera Federación y Grupo I que el equipo leonés), que se convirtió en cantera del combinado catarí que entrena el español Félix Sánchez.

Los futbolistas Salman, Waad, Madibo, Almoez Ali y Muneer supusieron el mejor exponente deportivo de un sistema exitoso que hasta el Mundial de Catar ha beneficiado e interesado a dos partes, Catar y Cultural. La Academia Aspire logró que algunos de sus mejores futbolistas salieran del país asiático para curtirse y crecer en el fútbol europeo, con técnicos más experimentados y de más nivel que había cuando Catar comenzó su aventura mundialista. Y en el otro, la Cultural, con graves problemas económicos, encontró su panacea en 2015, cuando se inició la buena e interesada relación entre las dos partes, que provocó una considerable mejora en el estado de sus cuentas del club leonés.

Con Catar fuera del Mundial, la continuidad de Aspire en la Cultural inquieta cuanto menos a León y a sus aficionados. Y es que la viabilidad de la sociedad futbolística leonesa depende de la inversión procedente del país asiático. Aspire cubrió una deuda de 1,7 millones de euros en diciembre de 2015, cuando la desaparición de la entidad se cernía sobre la Cultural. Compró la mayoría de las acciones y la salvó. Ahora tiene una deuda a cero. Y el impulso deportivo sigue vigente. ¿Qué previsiones tiene Catar a partir de ahora para la Cultural?

Fin de ciclo en Catar, ¿afecta a la Cultural?
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