lunes 27.01.2020

Las guerras televisivas colocan a la Vuelta en el disparadero

TVE no se ha volcado este año en la retransmisión tras la compra de Unipublic por Antena 3
La Vuelta a España ya es historia, deportiva, pero de la carrera se continuará hablando a otros niveles que pueden resultar preocupantes para el futuro de la misma. Hay un hecho que nadie que haya seguido la prueba por TVE puede negar: el ente público no se ha volcado como en otras ediciones y los índices de audiencia han bajado de una forma importante, algo que no parece importarle a quien tiene los derechos televisivos de la carrera hasta 2007. La historia de ese desamor, del que ha salido perjudicado el ciclismo y los aficionados que han seguido las retransmisiones, arranca desde el mismo momento en el que la empresa Unipublic, que entre otros eventos organiza la Vuelta a España, es vendida a Antena 3 Televisión. TVE se enteró de que la carrera iba a ir a parar a manos de Atena 3 diez minutos antes de que se firmase el contrato, en el que no se recogía ningún tipo de cláusula en el caso de que alguna empresa de comunicación se hiciese con Unipublic, como finalmente sucedió. Televisión Española se encontró de la noche a la mañana con que tenía que pagar una cifra que se sitúa en torno a los cuatro millones de euros por año por los derechos televisivos de la Vuelta por tres años, 12 millones según recoge el contrato. Se han encontrado con que además de pagar a un competidor, éste se lleva buena parte de audiencia con el culebrón Pasión de Gavilanes . La jugada para la televisión pública, evidentemente, es mala desde todos los puntos de vista. En ese contrato, entre otros puntos, se recogía que de la hora y media de retransmisión diaria que se iba a dar, la primera hora se daría en la segunda cadena y la última media en la primera. Televisión Española ofreció dar la carrera en la segunda, incluso con más tiempo del pactado, pero no hubo acuerdo con Unipublic. Se puede decir que las retransmisiones han resultado flojas, cáoticas incluso en algunas etapas, dejando totalmente indefensos a los periodistas de TVE que estaban en la prueba, que han aguantado de todo por parte de equipos o aficionados, cuando ellos han sido los primeros que han padecido esas imágenes, impropias de una televisión que lo ha hecho siempre mucho mejor. Las cifras de audiencia no engañan. La media de espectadores ha sido de 1.538.000, con un 14,7% de cuota de pantalla, lo que supone una pérdida de cinco puntos respecto a la edición del año pasado que tuvo un 19,7% de share, 600.000 menos. Si el bajonazo con respecto a 2004 ha sido importante, más llamativo resulta todavía con respecto a 2003 cuando tuvo una cuota de pantalla del 20%. ¿Qué va a pasar en el futuro con Televisión Española y la Vuelta? La situación es complicada. Argumentan que además de pagar a la competencia, encima esta se lleva la audiencia en esa franja horaria, lo que es cierto según los datos que se manejan. Otra cosa es que para frenar esa situación se haga lo que se ha hecho en esta edición de la prueba, con cortes a la hora del podio, de las entrevistas e imágenes inexplicables en muchas etapas. A largo plazo, la llegada de la televisión digital podría solucionar el problema, pero en Unipublic ven que dos años más con el nivel de audiencia que ha habido este dejaría la prueba bajo mínimos.

Las guerras televisivas colocan a la Vuelta en el disparadero