domingo. 05.02.2023
                      Francia impuso su mayor pegada contra España en el último partido de la ‘main round’. LUKASZ GAGULSKI
Francia impuso su mayor pegada contra España en el último partido de la ‘main round’. LUKASZ GAGULSKI

La selección española de balonmano encajó su primera derrota en el Mundial de Polonia y Suecia, tras caer ayer por 26-28 ante Francia, en un encuentro en el que ambos conjuntos con el billete ya asegurado para los cuartos de final parecieron pensar más en todo momento en futuros compromisos.

Empezando por el que el equipo español disputará el próximo miércoles en Gdansk, donde los Hispanos se medirán con el ganador del ganador del duelo que enfrentará este lunes a Alemania y Noruega, tras concluir como segunda de grupo tras el conjunto francés. Una primera plaza que en cualquier otro momento garantizaría, a priori, un cruce de cuartos más accesible, pero no en esta ocasión dada la entidad de los posibles rivales, Alemania o Noruega, que sí podrán «elegir» oponente.

Circunstancias que convertían el duelo, como acertadamente lo calificó la estrella francesa Nikola Karabatic en «un buen amistoso», que ambos equipos afrontaron con el principal objetivo de «trabajar y coger confianza» para los cuartos de final. Si el preparador español Jordi Ribera no dudó en reservar al central Agustín Casaso, que el sábado no se ejercitó por precaución a causa de un golpe en la rodilla, el seleccionador francés dejó fuera de la convocatoria Nikola Karabatic, que ya se perdió el pasado encuentro con Irán por una contusión en el pie.

Quien sí jugó y desde el inicio fue el lateral Dika Mem, que demostró estar perfectamente recuperado de las molestias en la zona abdominal que le habían mantenido fuera del equipo desde la jornada inaugural ante Polonia. De hecho, el jugador del Barça contabilizaba casi la mitad de los cinco goles que Francia contabilizado el ecuador del primer tiempo.

Pero si Dika Mem dispone de un extraordinario brazo izquierdo, no le va a la zaga el lateral español Imanol Garciandia, que firmó tres de los cuatro primeros tantos de los Hispanos. Goles que junto a las paradas de Rodrigo Corrales, que contabilizaba ya cinco intervenciones apenas alcanzados los ocho minutos de juego, permitieron a España tomar la delantera (4-3) en el marcador. Renta que se esfumó por completo con al paso al ataque con siete jugadores de campo que propuso Jordi Ribera y que no pudo tener peores consecuencias para el conjunto español, que encadenó una pérdida tras otra que permitieron a Francia escaparse (6-9) en el tanteador.

Pero ganar a Francia siempre tiene un sabor especial, o al menos, eso pareció pensar el conjunto español, que arrancó el segundo tiempo con un punto más de intensidad. España se puso por delante, pero los galos terminaron por empatar para asestarle el golpe definitivo a los de Ribera y dejarles como segundos de grupo para un cruce de cuartos de final complicado que se conocerá hoy: O Alemania o Noruega será el rival.

Los Hispanos gastan su comodín ante Francia
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