domingo. 05.02.2023
Mientras las máquinas rodantes conducidas por los pilotos más audaces atraviesan desiertos y páramos pedregosos de Marruecos, Mauritania y Senegal, en el rally París-Dakar, un equipo de voluntarios realiza una labor humanitaria siguiendo el mismo camino. Fueron los propios pilotos que participaban en este evento deportivo los primeros que se concienciaron para aportar su grano de arena con el fin de paliar de alguna manera las carencias sanitarias que sufrían en su discurrir por estos lugares de África. La idea era crear un equipo que se organizara para recabar ayuda dirigida a los hospitales de estos países cuyos recursos, tanto en material como personal sanitario, son escasos e insuficientes para su población. Repsol IPF, el Hospital Valle de Hebrón de Barcelona y el Instituto Dexeus, acogieron esta iniciativa y se convirtieron en los patronos fundadores de la Fundación Dakar Solidario que se puso en marcha en 2004. A esta labor humanitaria se sumaron pilotos como Nani Roma, Marc Coma, Dani Pedrosa, Stephan Peterhansel, Jordi Arcarons, Alex Crivillé y Carles Checa. Para conseguir los fondos necesarios que se necesitaban para llevar a cabo esta misión solidaria, un grupo de médicos, pilotos y miembros de la organización del Dakar, colgaron en internet una curiosa subasta en la que se ofrecían objetos personales de los pilotos de Fórmula 1 de todo el mundo: botas, guantes, etc. Con el dinero conseguido se pudieron comprar toneladas de medicamentos y sufragar, lo que a la postre resultaba más caro, el transporte de todo este cargamento a estos remotos rincones de Africa. Desde entonces, todos los años, el dinero conseguido por estas aportaciones y la de sus socios fundadores alivian las necesidades de los hospitales públicos de esta zona.

La labor humanitaria, por el mismo camino
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