viernes 05.06.2020
Fútbol | Primera División

La leyenda del Athletic da paso al mito del Betis

El adiós de Aduriz convierte a Joaquín Sánchez en el más veterano de la Liga
Aritz Aduriz durante su despedida tras decir adiós al fútbol en San Mamés al lado de los suyos. TEJIDO
Aritz Aduriz durante su despedida tras decir adiós al fútbol en San Mamés al lado de los suyos. TEJIDO

El adiós de Aritz Aduriz convierte a Joaquín Sánchez en el nuevo ‘abuelo’ de la Liga. A su salida del entrenamiento, el del Puerto de Santa María tuvo palabras de cariño hacia Aduriz.

Aritz Aduriz, en el acto de su despedida como jugador profesional sobre el mismo césped de San Mamés, dijo que no necesita «un sitio» en la gabarra si el Athletic le gana a la Real Sociedad la final de la Copa del Rey de esta temporada y que «sólo» necesita «que la saquen» sus compañeros.

«No necesito un hueco en la gabarra, solo necesito que la saquen» para celebrar el título, manifestó dos días después de anunciar su retirada por un problema en la cadera que le impedía completar su última campaña en activo, para subrayar que «el lugar no es lo importante» para él, que «a partir de ahora» lo que será es «un aficionado más» de lo que él calificó en su día como «una cuadrilla». «Una cuadrilla que está compitiendo contra el resto del mundo», algo que, a su juicio, hace del Athletic un club «especial».

Aduriz, además, se mostró seguro de que, en su estado, no hubiese «podido estar físicamente» en esa final de Copa -aplazada a la próxima temporada para que se pueda jugar con público en las gradas- ni aunque se hubiese jugado antes el 30 de junio porque su cuerpo «ha llegado al límite» y ya no da más de sí.

La despedida de Aduriz fue digna de un jugador de leyenda. Tras comenzar a sonar el himno del Athletic el donostiarra -camisa blanca, vaqueros y deportivas- saltaba por última vez al césped de San Mamés acompañado de su mujer y sus dos hijas, ataviadas ambas con el equipaje del Athletic. Sobre el terreno de juego le esperaban sus hasta ahora compañeros que, con la camiseta rojiblanca y mascarilla, le han dedicado un pasillo y una prolongada ovación.

A continuación se dirigió hacia el fondo norte, donde estará ubicada la futura grada de animación, y allí, en el punto de penalti, había una silla reservada para el protagonista. El resto de presentes en la despedida se sentaron más allá del área, guardando la necesaria distancia.

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