miércoles. 07.12.2022
Tenis | Abierto de Australia

Nadal, por la vía rápida

El balear supera de forma contundente a Mmoh y se mete en tercera ronda de Australia Cameron Norrie, su próximo rival
Nadal no tuvo problemas para superar al americano Mmoh. LEWINS

Los cambios en el saque y los ejercicios de recuperación han servido para que Rafa Nadal no esté notando las molestias en la espalda que le atormentaron en los últimos días. Más le incomodó quizás lo que ocurrió en el último juego del segundo set, cuando una mujer que no paraba de cuchichear en la grada le hizo una peineta y tuvo que ser expulsada del estadio.

El balear, que se rió de la situación y se lo tomó a broma, no se despistó ni una pizca y siguió quemando etapas en el Abierto de Australia al derrotar a Michael Mmoh por 6-1, 6-4 y 6-2. Una hora y 48 minutos sirvieron para que Nadal coja ritmo y ajuste todas las tuercas de cara a rondas superiores. Porque Mmoh, número 177 del mundo y clasificado a través de la fase previa, fue poco más que un ‘sparring’ en manos de un Nadal muy superior y sintiendo la bola. Ni la sesión nocturna, ni el techo, que en principio podría beneficiar a la rapidez del jugador estadounidense, inquietaron al español.

Un 6-1 demoledor rompió el hielo entre dos jugadores que nunca se habían enfrentado, lo que llevó al americano a variar de registros para encontrar la forma de hacer daño al manacorense. Primero lo intentó de fondo, sin éxito, y luego empezó a jugar en la red, con algo más de acierto, pero aún lejísimos de competir.

Lo más curioso es que lo más destacable del encuentro ocurrió en la grada y es que cuando Nadal se disponía a sacar para ganar el segundo set, el partido se paró unos minutos porque alguien no paraba de hablar en la grada. Nadal, sorprendido por la situación, preguntaba qué pasaba, buscando al culpable. Cuando las cámaras la encontraron, era una mujer, que molesta por ser culpabilizada le hizo una peineta a Nadal.

El español se rió, por lo absurdo de la situación, y una vez se calmó la historia, sirvió un saque directo. La mujer en cuestión no había dicho su última palabra y cuando la organización se acercó a expulsarla, siguió dirigiendo peinetas a Nadal mientras salía del estadio. La respuesta del balear fue servir otros dos ‘aces’ y tomar carrerilla para un partido que sirvió para olvidarse de la espalda y para descubrir lo inverosímil; que hay gente que odia Nadal. Su rival en tercera ronda será el británico Cameron Norrie.

Nadal, por la vía rápida
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