martes. 31.01.2023

La posesión estéril lastra a España

La Roja se acerca al millar de pases por partido, más que nadie, pero eso no se traduce en ocasiones de gol Luis Enrique no variará el plan contra Marruecos
                      Luis Enrique insiste en que mantendrá el estilo de juego de España cueste lo que cueste. JUANJO MARTÍN
Luis Enrique insiste en que mantendrá el estilo de juego de España cueste lo que cueste. JUANJO MARTÍN

Japón ha quebrantado lo que hasta ahora era una plácida estancia de España en Catar, donde la ausencia de conflictos, más allá de la salida por lesión de Gayà, mantenía al personal más pendiente de los ‘streaming’ de Luis Enrique que de otra cosa. Hoy el debate ya es otro más futbolístico, porque vuelve a estar en cuestión la efectividad del juego de la selección.

El mismo estilo que se ensalzó tras la goleada a Costa Rica empieza a generar dudas apenas una semana después. Son dilemas lógicos, porque el equipo repite un patrón ya conocido que no ha salido demasiado bien en los últimos tiempos. España domina, se queda con el balón, pero salvo contadas excepciones no muerde. En el pasado Mundial de Rusia batió el récord de pases en el encuentro de octavos en el que se fue para casa, en donde solo tiró una vez entre los tres palos. También fue la mejor en ese apartado en la Eurocopa del año pasado. Ahí su efectividad de casi el 90% en las entregas le dio para alcanzar las semifinales y que la afición volviera a engancharse a la selección, pero se fue de ahí con solo una victoria en los noventa minutos reglamentarios (Eslovaquia). Hoy vuelve a ser el equipo con mayor posesión con muchísima diferencia sobre el segundo, que es Argentina, pero empieza a percibirse que esa pertenencia de la pelota es algo estéril. En la Euro España sí fue capaz de traducir su dominio en ocasiones de gol, algo que no está ocurriendo en Catar, donde es la octava en número de disparos y la novena en ocasiones claras de gol. Con todo, los siete goles ante Costa Rica mantienen a la selección como la más goleadora del Mundial junto a Inglaterra, lo que da un argumento para desmentir esa falta de profundidad.

Ante Japón se volvió a rozar el 80% de control del juego y a superar los mil pases. Solo Rodri dio 215, lo que le convierte en el primer jugador que supera los 200 pases en un partido de la Copa del Mundo desde que hay datos fiables. En la primera mitad, la cosa funcionó, porque la presión de España era buena y el balón apenas le duraba a los asiáticos unos segundos. Solo un par de errores defensivos de Busquets y los riesgos habituales al jugar con Unai Simón desestabilizaron a un equipo que, por otro lado, tampoco forzó la máquina después del tempranero gol de Morata.

Sea como fuere parece innegociable el estilo de Luis Enrique pase lo que pase en el Mundial.

La posesión estéril lastra a España
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