sábado 23/10/21
Fútbol | Primera División

Suárez y Pjanic, los animadores

La situación provocada por la Covid-19 y la falta de liquidez propician la ventana de traspasos veraniega más austera

Un final de mercado sin grandes novedades

Llegó a su fin el mercado de fichajes más atípico de la historia. Tanto fue así que la ventana de traspasos veraniega 2021 acabó ya entrado el otoño, con muchos movimientos a coste cero o en forma de cesión, incluidos algunos de los más notorios. Así, Luis Suárez y Gareth Bale, dos de los grandes culebrones del mercado, acabaron dejando el Barça y el Real Madrid sin dejar importe alguno en caja, con sendas operaciones que concluyeron con el uruguayo y el galés en el Atlético y el Tottenham de Mourinho, respectivamente.

No fueron los únicos movimientos de jugadores sin dinero de por medio en concepto de traspaso. Así, el Madrid no ha asumido inversión alguna en refuerzos, que se limitan al regreso de los cedidos Martin Odegaard, ya hecho para disponer de muchos minutos de blanco después de una gran temporada en la Real; del guardameta Andrei Lunin, después de enlazar tres préstamos en dos temporadas a Valladolid, Leganés y Oviedo, donde al fin dispuso de minutos; y del lateral derecho Alvaro Odriozola, de vuelta tras su paso por el Bayern de Múnich para ofrecer competencia a Carvajal.

El balance económico del mercado para el Madrid es de un beneficio de casi cien millones, en consonancia con la intención de cuadrar números en pleno descenso de los ingresos por la pandemia. Más rentables resultaron los traspasos de Achraf Hakimi, vendido al Inter por 40 millones de euros tras el final de su cesión en el Borussia Dortmund; Sergio Reguilón, otro que regresaba del préstamo en el Sevilla y se fue al Tottenham por 30 millones; Oscar Rodríguez, que se fue al Sevilla a cambio de 13,5 millones; y ya en menor medida los canteranos Javi Sánchez, Jorge Frutos y Dani Gómez, que junto a las cesiones de Takefusa Kubo al Villarreal y de Borja Mayoral a la Roma dejaron en la caja blanca más de diez millones. Por último, Brahim se fue a préstamo al Milan.

En el Barça también ha sido un mercado austero a pesar de que la venta de Arthur a la Juventus y la llegada de Pjanic de la ‘Vecchia Signora’ fueron los dos movimientos más cuantiosos, con importes de 72 y 60 millones, aunque más allá de maniobras de ingeniería financiera se tratase realmente de un trueque más la diferencia. Trincao llegó del Sporting de Braga a cambio de 30 millones, Sergiño Dest del Ajax por 20 millones y Pedri de Las Palmas con cinco millones de coste para el club azulgrana, que ingresó 30 millones por el traspaso de Semedo al Wolverhampton, diez y diez de la Roma y el Getafe por Carles Pérez y Cucurella, y 1,5 del Sevilla por Rakitic.

El Sevilla, que perdió a Banega, fue uno de los animadores del mercado con las llegadas de Oscar Rodríguez, Rakitic, Acuña y en el tramo final de mercado de Idrissi y Rekik, dos movimientos muy propios del ojo clínico de Monchi.

Suárez y Pjanic, los animadores
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