lunes 30/11/20
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Ansia de nieve

Estación de San Isidro. DL
Estación de San Isidro. DL

Además de los esquís, los bastones y las botas, la tabla y toda la ropa técnica, esta temporada, los amantes de los deportes de invierno tendrán que incorporar la mascarilla para poder acceder a las pistas. Una novedad de esta campaña, que como todo, estará marcada por la evolución de la pandemia del coronavirus.

Pese a todo, si no vuelve a decretarse un estado de alarma y, si la nieve garantiza el manto blanco necesario para la práctica de los deportes de invierno, las estaciones de esquí leonesas —San Isidro y Valle de Laciana-Leitariegos— abrirán sus puertas para saciar las ansias de deslizarse por la nieve de todos los leoneses amantes de estas disciplinas.

Este año, además, la montaña se presenta como una alternativa firme, con deportes al aire libre y cumpliendo con todas las garantías higiénico sanitarias que exige el coronavirus.

De momento, aunque aún no hay una fecha oficial, si la nieve continúa cayendo en las montañas y el frío consolida la capa blanca, las dos estaciones tienen previsto abrir sus puertas en el último fin de semana de noviembre, tomando el pulso así para uno de los puentes más demandados por los esquiadores y snowborders, el de diciembre.

La estación de esquí de San Isidro cuenta con 34 kilómetros esquiables, repartidos en seis pistas verdes, ocho azules y cuatro negras, 31 recorridos para disfrutar de la nieve a poco más de una hora de la capital leonesa. Un espacio que dispone de dos pistas de esquí de fondo y un snowpark, para los amantes de la tabla.

Cuatro remontes y cuatro cintas transportadoras, además de siete telesquíes son los encargados de subir a los esquiadores para que puedan aprovechar los descensos por un paraje incomparable en la Cordillera Cantábrica.

La estación se encuentra a una altitud de entre 1.500 y 2.100 metros, en el entorno natural que circunda el Parque Regional de Picos de Europa y Mampodre. Repartida entre los municipios de Puebla de Lillo y Valdelugueros, en ambos municipios los esquiadores cuentan con todos los recursos hosteleros para complementar la jornada deportiva en unas localidades marcadas por la impronta de la montaña.

También en plena Cordillera Cantábrica, entre 1.513 y 1.800 metros de altitud, muy próxima al límite con Asturias, se encuentra Valle de Laciana-Leitariegos. La estación dispone de casi ocho kilómetros esquiables, con trece pistas (tres verdes, cuatro azules y seis rojas), un snowpark y ocho remontes entre cintas, telesillas y telesquíes. En el corazón de la comarca minera, Valle de Laciana-Leitariegos ofrece múltiples posibilidades para los amantes del esquí.

En los últimos años, otro deporte de nieve se ha instaurado en la provincia, el mushing. Desde hace tres años, Vegarada acoge el Campeonato de Castilla y León de Mushing en nieve, un deporte en el que los trineos son tirados por perros, y que ha colocado a esta localidad de la montaña central leonesa en todo un referente a nivel nacional en esta disciplina invernal. La nieve de la montaña, como para la práctica del esquí, es un revulsivo, más allá de la práctica deportiva, económico para la provincia.

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