miércoles. 06.07.2022

ACS cierra la venta de su joya industrial Cobra a Vinci por un máximo de 4.980 millones

El grupo recibirá todo el importe en efectivo y hasta 600 millones de euros adicionales por proyectos de energías renovables
acs
Una de las juntas de accionistas de la empresa. SERGIO BARRENECHEA

La operación está cerrada. Tras varios meses de negociaciones, ACS ha sellado la venta de la mayor parte de su división industrial, cuyo máximo exponente es la empresa Cobra, a l grupo francés Vinci, por un mínimo de 4.930 millones de euros y un máximo de 4.980 millones de euros. Según la información remitida por la compañía presidida por Florentino Pérez a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la operación no incluirá la contraprestación en acciones del grupo francés que se había planteado inicialmente. Es decir, cobrará todo en efectivo. La cifra final queda así por debajo de los 5.000 millones planteados en un principio, con 2.800 millones en metálico y el resto en acciones.

Una posibilidad que el Gobierno galo rechazó porque suponía la entrada de ACS en el capital de Vinci.

Así, el pago acordado se compone de un fijo de 4.200 millones de euros y otro adicional mínimo de 730 millones y máximo de 780 millones, principalmente como compensación por la caja de la compañía.

Pago variable ACS se asegura además un pago variable máximo de 600 millones de euros en metálico a razón de 20 millones por cada medio gigavatio desarrollado por la división industrial entre el 31 de marzo de 2021 y hasta los 7 años siguientes a la ejecución de la compraventa.

Las empresas también han pactado crear una alianza para poner en marcha proyectos de energías renovables, reforzando la apuesta de ACS por este segmento de mercado que, entre otras cosas, será clave dentro del reparto de los fondos europeos para impulsar una economía más verde y digital.

En concreto, se creará una empresa conjunta a la se aportarán, "a precio de mercado y una vez que estén terminados, conectados a la red y listos para producir", todos los activos renovables que desarrolle Cobra durante al menos ocho años y medio. En esta sociedad, Vinci tendrá un 51% de derechos políticos y económicos, mientras que a ACS le corresponderá el 49% restante.

La compañía española retendrá en su poder Zero-e y 15 concesiones cuyo proceso de segregación ('carve out') se llevará a cabo antes de la ejecución de la compraventa. Como es habitual en este tipo de transacciones, su ejecución está condicionada a la obtención de las autorizaciones regulatorias, sobre todo las que tienen que ver con Competencia.

La operación se conocía apenas unas horas después de que ACS anunciase la salida de Marcelino Fernández Verdes como consejero delegado de la compañía, cargo que ocupaba desde 2017. Por eso, los rumores se han disparado en torno a la posibilidad de que José María Castillo, consejero delegado de Cobra y presidente de Dragados, le sustitya en el cargo.

Fernández Verdes seguirá, no obstante, vinculado a la compañía como consejero delegado de Hochtief y presidente de Abertis, además de dirigir las nuevas inversiones que el grupo realizará con el producto de la desinversión del grupo industrial.

ACS cierra la venta de su joya industrial Cobra a Vinci por un máximo de 4.980 millones
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