sábado. 25.06.2022

La subida de las comisiones bancarias en los últimos dos años ha sido generalizada en un sector que busca fórmulas para ser rentable frente al difícil entorno de los tipos de interés negativos. Conseguir clientes vinculados se ha convertido en prioridad absoluta y, para eso, las entidades llevan tiempo ‘penalizando’ a aquellos considerados como menos rentables al generar menos ingresos por comisiones.

Según el último Barómetro de Asufin, la subida de las comisiones aplicada en los últimos meses por las entidades ha provocado que, de media, se paguen 110 euros por el mantenimiento de las cuentas, cifra a la que se sumarían otros 30,16 euros por la tarjeta de débito. En total, los clientes no vinculados tienen que asumir más de 140 euros de coste.

Los datos recopilados por la asociación indican que Banco Santander es la entidad que más ha elevado las comisiones para los clientes que no usen sus servicios más allá de ‘guardar’ el dinero en el banco. De 144 euros a 240 euros anuales. Le sigue Ibercaja, de 72 a 120 euros anuales, 48 euros más, y Kutxabank, de 60 a 100 euros anuales, 40 euros más en total.

«También ha subido el precio de sus comisiones CaixaBank, que tras la absorción de Bankia, pasa a cobrar a sus clientes no vinculados 60 euros, con respecto a los 48 euros reflejados hace un año en el I Barómetro», indican desde Asufin. Según los datos recoiplados, la entidad que menos comisiones cobra es Abanca: 50 euros por mantener la cuenta y 28 euros, la tarjeta de débito.

Pese a todo, desde el sector financiero defienden que esta subida de comisiones afecta en realidad a muy pocos clientes, pues los bancos han adoptado una política en las que en algunos casos, por ejemplo, basta con contratar una tarjeta de crédito gratuita (sin comisiones) y realizar un par de movimientos al mes, del volumen que sean, para librarse del ‘palo’ bancario.

Asufin ha detectado subidas de precio en la comisión por emisión de tarjetas, que de nuevo afecta especialmente a los clientes no bonificados y lo hace en un momento en el que la operativa en oficinas es más limitada

Los bancos cobran una ‘tasa’ de 140 euros de media a clientes no vinculados