martes 22/9/20

España tiene una deuda pública 10 puntos superior a la media europea

El coronavirus sube el endeudamiento de las administraciones públicas tras 5 años de bajada
Un bitcoin. SASCHA STEINBACH
Un bitcoin. SASCHA STEINBACH

La deuda pública se redujo en 2019 en España hasta cerrar el ejercicio en el 95,5% del PIB, continuando la tendencia descendente que inició en 2015. Lo mismo ocurrió en el conjunto de la eurozona, aunque la media se situó más de diez puntos por debajo de la española, en el 84,1% del PIB. Los principales países del área del euro disminuyeron su deuda, exceptuando Francia e Italia, donde se mantuvo. En estos dos países el endeudamiento supera al español, con un 98,1% y 134,8%, respectivamente. En otros, como Alemania, se cerró el año con una deuda que no llegó al 60%.

Y este dato es muy importante a la hora de enfrentar una crisis como la sobrevenida por la pandemia del coronavirus, ya que el aumento del gasto público depende del nivel de endeudamiento que un Estado se pueda permitir. El informe sobre la evolución de la deuda publicado ayer por el Banco de España advierte de que en los próximos meses la tendencia descendente cambiará por completo. Por un lado, a consecuencia del aumento del gasto público para minimizar los efectos de la crisis y, por otro, por el acusado descenso esperado del PIB, que impulsará la ratio al alza.

Las últimas previsiones del Banco de España estiman una caída del PIB de hasta el 12,4% este año y un nivel de deuda que puede llegar a superar el 120%. De hecho, la expansión económica experimentada en España en los últimos años ha sido el factor principal para la reducción de la ratio de deuda, según el organismo, ya que el déficit no ha ido reduciéndose al ritmo deseado.

Y es que el organismo calcula que el déficit público aportó 2,8 puntos porcentuales a la radio de deuda pública sobre el PIB, mientras que en 2018 habían sido 2,5 puntos.

Según los cálculos de la entidad, el gasto público aumentó un 5%, la tasa más elevada desde 2009, muy por encima del crecimiento nominal de la economía, que rondó el 2%, lo que hizo crecer el déficit. Los mayores incrementos se dieron por las prestaciones sociales, que crecieron un 6,3% debido al aumento de las deducciones familiares y las prestaciones de desempleo, así como a la revaloración de las pensiones con el IPC y la remuneración de trabajadores públicos un 5,3%. Al mismo tiempo, entre los ingresos, las cotizaciones sociales aumentaron pero los impuestos directos e indirectos redujeron su peso en términos de PIB, señala el organismo.

En términos de la estructura por plazos, el saldo de deuda de las administraciones públicas españolas al final de 2019 siguió concentrado en instrumentos de largo plazo (93,5% del total), con una vida media en el entorno de los siete años y medio, y se materializó principalmente en valores (86,7% del total), que aumentaron su peso en detrimento del de los préstamos.

Además, el organismo recuerda en su informe que la deuda de la Administración Central emitida en el mercado se ha incrementado para financiar principalmente a las comunidades autónomas y a las corporaciones locales a través de sus fondos de financiación. A ello se suma que el gasto en pensiones se ha financiado mediante operaciones entre el Estado y la Seguridad Social, y a través de la concesión de préstamos del Estado a la Tesorería y con el uso del Fondo de Reserva (conocido como ‘hucha de las pensiones’).

Por administraciones, el informe hace un repaso señalando que la Central redujo su deuda consolidada en 2019 en 1,9 puntos hasta suponer el 85,2% del PIB. Lo mismo ocurrió con las corporaciones locales (0,3 puntos menos hasta el 1,9% del PIB). Por el contrario, las comunidades autónomas la aumentaron en 3,3 puntos hasta el 23,7% del PIB, al igual que la Seguridad Social, que subió un punto hasta el 4,4% del PIB.

España tiene una deuda pública 10 puntos superior a la media europea