jueves 17/6/21

Hacienda lanza una campaña de rastreo de artistas y deportistas

Usará Instagram y revistas del corazón para demostrar dónde viven de verdad los famosos
Sede de la Agencia Tributaria en León.

Los deportistas y los artistas serán objeto de una vigilancia especial por parte de la Agencia Tributaria. En particular, los no residentes en España pero que participan en competiciones o en eventos en territorio nacional y obtienen ingresos que deberían estar sujetos al Impuesto sobre la Renta de No Residentes.

Ésta es, comenta Luis del Amo, secretario del REAF (Registro de Economistas Asesores Fiscales), una novedad muy relevante en el control de estas personas de tanta relevancia social y que exigirá la puesta en marcha de sistemas de rastreo de programas de festivales de música y de eventos deportivos, así como de los empresarios que contratan y pagan.

Ello se une a la intención que observa Juan Antonio Santos, vocal de la Asociación Profesional de Técnicos Tributarios de Cataluña y Baleares, de la Administración por certificar la residencia real de artistas y deportistas: «Se va a intentar demostrar que residen aquí». Y, para ello, afirma Santos, la AEAT ya explota la información que proporcionan los mismos famosos en redes como Instagram o las revistas del corazón. Pueden aportar pruebas de que alguno no reside donde dice.

El fisco también incidirá en el control de los grandes patrimonios. Y prevé ampliar los contribuyentes propuestos para inspección. Se fijará sobre todo en aquellos con «importantes rasgos de opacidad y deslocalización».

En esto último puede confluir la investigación de deportistas, artistas y «simples» grandes patrimonios. Santos apunta un indicio de que alguien quiere hacer ver que ha trasladado su residencia cuando sólo busca cambiar su domicilio fiscal: que a la AEAT le conste la desaparición de un contribuyente sin que haya pagado la ‘exit tax’, el impuesto por la tenencia de participaciones de sustancioso valor.

OJO CON LA VIDA PRIVADA

Si se abre una inspección, la AEAT comprueba que se hayan pasado al menos 183 días al año en el sitio en que se dice residir, dónde están de verdad los intereses económicos así como la familia más directa.

Pruebas que recaba la Administración tienen que ver con la consulta médica a la que se acude, dónde se tira de tarjeta, de qué clubes se es socio, si se pagan peajes de autopistas, qué billetes de avión o de tren se compran... Porque el principio que rige es que un contribuyente paga impuestos donde reside y se deduce los impuestos que ha pagado en otros países.

«No hay problema en que uno abandone el país, pero hay que demostrar que se ha ido de verdad. Si te vas a Portugal, tienes que probar que pasas allí tu día a día, que tienes tu cuenta corriente en el país, que estás apuntando al gimnasio...», enumera Santos.

De lo que se trata es de que no haya deslocalizaciones ficticias y, por tanto, fraudulentas. También se vigila la deslocalización dentro del territorio español hacia comunidades con tratamientos más benévolos al patrimonio, a las sucesiones y a las donaciones. Esto también lo persigue Hacienda.

Hacienda lanza una campaña de rastreo de artistas y deportistas