sábado 24.08.2019

Menos del 25% de jóvenes se va de casa antes de los 30 por su trabajo

Menos del 25% de jóvenes se va de casa antes de los 30 por su trabajo

edurne martínez


La mala situación laboral de los jóvenes tiene consecuencias directas sobre sus condiciones de vida dados los contratos a tiempo parcial y temporales que firman, así como los bajos sueldos. Por un lado, supone un retraso de al menos dos años en la edad a la que tienen su primer hijo -de los 29,3 años de media en 2008 a los 31 actuales- pero también impide su emancipación, que solo logran dos de cada diez menores de 30 años, a lo que no ha ayudado la subida del precio de los alquileres, como denuncia el informe ‘Situación sociolaboral de la Juventud’ presentado este lunes por la Unión Sindical Obrera.


Por comunidades autónomas, donde el nivel de emancipación es más bajo es en Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco y Extremadura, donde menos del 17% de los menores de 30 años han salido del hogar familiar. Y donde más jóvenes se emancipan pronto es en Aragón, Cataluña, Baleares y La Rioja.


España presenta así una de las tasas de emancipación más bajas de Europa debido a que no hay una relación directa entre la formación y los salarios en los jóvenes. Y es que aunque estamos ante la generación «mejor formada de la historia», los que hoy tienen 20 años acceden al mundo laboral con unos sueldos «mucho más bajos que los que tenían los que se incorporaban en 1998 o 2008 con esa misma edad», lamentó Pablo Trapero, responsable de Juventud del sindicato. Los que tienen más estudios presentan una menor tasa de paro, pero la «paradoja» hoy en día es que tener estudios superiores «no es garantía de poder acceder al mercado» y menos aún en buenas condiciones.


La mayoría de los jóvenes trabaja en el sector servicios, un ámbito laboral que a pesar de ser prioritario para la economía, es el más precario en cuanto a tipo de contratos y sueldos. «Da igual que haya más titulados en carreras tecnológicas si el mercado demanda empleo ligado a los servicios; el Gobierno tiene que invertir más en I+D», reclamaron.


Tras encadenar trabajos precarios y no poder emanciparse, muchos optan por el emprendimiento para poner en marcha sus proyectos de negocio, según explicaron también desde la ONG Acción contra el Hambre, que desarrolla iniciativas como ‘Generación IN’ para ayudarles a ello a través de alianzas con entidades de microfinanciación. «Su principal motivación es huir del desempleo y la precariedad laboral», afirmaron.


Las malas cifras de empleo entre los jóvenes influyen directamente sobre la tasa de maternidad, asegura el informe de USO. La precariedad laboral, el precio de la vivienda y la escasa emancipación han retrasado en dos años la edad de tener el primer hijo desde el principio de la crisis, según sus datos. Actualmente, de media las mujeres son madres con 31 años, frente a los 29,3 años de 2008 y los 25,6 años de 1984. Además, el índice de natalidad se situó en 1,25 hijos por mujer en 2018, frente a los 1,4 de 2008.

Menos del 25% de jóvenes se va de casa antes de los 30 por su trabajo